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sábado, 16 de febrero de 2013

La Verdad Revelada sobre Videntes y sus Profecías...

A la Luz del Santo Espíritu  y con la Razón  de una civilización evolucionada en cuanto a su Pensamiento y Conocimiento de las Verdades Eternas  de Fe y de Dios mismo.


Son muchas las paginas que se escriben y se conocen hasta el día de hoy referente al tema de los videntes del pasado y del presente sus profecías y relatos referente a la Virgen Madre de Dios y nuestra y  de Nuestro Señor Jesucristo, Verdadero Dios y verdadero hombre.

Los hombres corrientes de cualquier parte del mundo 
siempre se han cuestionado la veracidad 
y originalidad de lo que se expone.

Unos se atreven a defender y aceptar, otros son cautos y prefieren guardar distancia al respecto y otros toman una posición radical de negación a cualquier comentario y veracidad.

En conclusión el hombre como en muchos otros aspectos esta siempre dividido y siempre quedara la duda  a pesar de sus divisiones o aceptaciones o negaciones o distanciamiento si de verdad existe algo de realidad en sus profecías.

Me propongo hoy tratar ala Luz del Santo Espíritu, que me ilumina poder dar una herramienta de discernimiento, que nos ayudara a entender tales situaciones y predicciones que abundan en diferentes lugares del planeta y en nuestra historia.

Recordemos que la Creación entera es el resultado 
de una inteligencia superior ilimitada en espacio,
 tiempo y materia,  y es Dios.

Que su existencia es eterna e inmutable e invariable en todo su contexto de forma y pensamiento, deseo y Amor.

Dios solo, siente inmenso Amor por su creación incluido al Hombre, en sus planes divinos siempre ha existido como narran los evangelios en la Biblia, su Voluntad Amorosa de Enseñar, Cuidar, Guiar y Buscar la plenitud de su creación y del hombre mismo.

Recordemos que el tiempo se creo con un objetivo a favor  de la evolución mental y material  y a favor de la  maduración de  la materia y el  conocimiento ademas  para que el Ser racional  pudiera mirar el pasado reflexionar, pensar, evaluar si el camino que eligió hasta el momento lo llevo por el camino de una satisfacción personal, grupal y basada siempre en un principio de Amor, Equidad, Igualdad y Obediencia a las leyes que rigen la naturaleza creada.

Recordemos que el Libre albedrío del hombre es el instrumento que a través del tiempo el hombre utiliza para enderezar, rectificar, aprender o caminar por el sendero correcto, que lo lleva  a la felicidad que es el objetivo que nuestro padre tuvo cuando sembró al hombre en la faz de la Tierra.

Definir la finalidad que tubo nuestro Señor cuando tomo la decisión de crear al hombre a su imagen y semejanza, No fue y podemos estar seguros de ello para que sufriera.

Es, Fue y Será por siempre para que sea feliz, a través del desarrollo libre de su racionalidad material y de su pensamiento y deseo y Amor y por la gracia de Dios.

Por consiguiente  el hombre creado a base de materia y sujeto a ella durante el tiempo de su existencia deberá estar regido en parte por la evolución y las  leyes que rigen la materia creada desde su inicio.

Por ello el hombre al desconocer en parte la forma, el fin y el destino de la materia en todo el contexto de la palabra y la naturaleza del Hombre.

por ese desconocimiento le da entonces el hombre  las diferentes interpretaciones a través de los tiempos pasados y presentes hasta que Dios, y la evolución racional del hombre o su esfuerzo de racionalidad y de conocimiento en el tiempo necesario se le de para entender la naturaleza material creada.

Pero hasta allí solo será un primer paso por que solo hemos tratado la materia como parte de la creación en cuanto al hombre se refiere, y la materia para no ser solo orgánica y tener animación debe tener un espíritu,  alma, como se quiera entender y no es momento de entrar en controversia al respecto.

El alma es el segundo elemento que compone  la materia orgánica evolucionada llamada hombre elegida y decretada así por nuestro creador.

Alma que no esta  determinada por espacio o tiempo y que es infinita e inmortal y que al morir el cuerpo material que la anima solo pasa a otro estado de gracia determinado por nuestro creador y que determinamos Cielo, Tierra Prometida, otra dimensión etc.

El alma proviene entonces también del creador y en su esencia lleva su aliento su espíritu su fin, y al estar unida al cuerpo debe alcanzar un componente de madurez y de independencia solo con un objeto y es de evolucionar en cualquier forma hasta llegar a una plena y perfecta unión y pensamiento con su creador.

Ese es entonces el objeto de un alma habitada en un cuerpo material en evolución que deberá cumplir una finalidad y es lograr someter la materia al pensamiento y deseo tanto corporal como racional para unirse a la energía creadora de todo lo existente tanto visible como invisible a través del alma perfeccionada purificada y evolucionada.

El ser humano solo reconoce en su mayoría que existe lo que puede ver, palpar y pensar, pero desconoce elementos ajenos a su incapacidad y limitación en lo que se refiere a espacio, conocimiento y evolución y por ello solo puede tomar una posición de negación aceptación o distanciamiento y aceptar cualquiera de una de las anteriores.

El hombre de ayer y de hoy desconoce en gran medida las leyes físicas, químicas, energéticas y espirituales, al igual que el Fin del creador.

Por su pensamiento limitado del momento y el no poder tener como comprobar ningún hecho o realidad o profecía, solo podrá hasta hoy opinar mas, no saber de forma absoluta por que realmente no tiene los medios físicos, reales, materiales ni Espirituales de  como comprobar el hecho.

Como este es un  pensamiento iluminado y no una realidad absoluta también el hombre que lee este artículo
 solo podrá tomar partido o  distancia en lo que 
su capacidad mental del momento lo inclina a aceptar.

Con las profecías de videntes de tiempos anteriores y recordando las enseñanzas reveladas tomando como base los libros sagrados como la biblia y entendiéndolas al lado del Santo Espíritu.

Dios Creador No es un Dios de Amenaza, 
de Quietud, de Impiedad. 

Dios es en cambio un Dios de Amor, Misericordia y Evolución,   una de las tantas  bases de la creación es el movimiento constante, podemos decir al respecto que Dios esta en constante creación y movimiento y no deja de Crear. 

Dios es evolución en todo su contexto por que
 es el creador de la materia, el Espíritu y rige 
su comienzo su fin y su mutación.

Al igual a este pensamiento iluminado su Amor también esta a la par con lo anterior y su Amor base Fundamental de la creación  es ilimitado en tiempo, espacio, forma e intención.

Por lo tanto la Misericordia fruto del Amor Infinito hace a Dios entender al hombre como poco evolucionado en  todo lo que se refiere a lo anterior mencionado y solo le queda a Dios dejar al Hombre en cuerpo y espíritu  evolucionar y responder en el tiempo establecido y por su propio albedrío para ello.

El Bien, es el resultado de una evolución también, las almas evolucionan en el cuerpo material durante su creación y después de su deceso o muerte física tiene un destino de acuerdo a los merecimientos alcanzados en esta vida.

Dios solo tiene la capacidad Reservada como lo explico 
nuestro señor Jesucristo de saber cual es el tiempo Final  
de cada persona y del Mundo y podemos estar seguros 
que no es de amenaza o impaciencia o de tiempo
 por que es un ser ilimitado.

No podemos imaginar a un Dios, Iracundo, irreprensible, Vengativo poco comprensivo y mandando señales con su madre de destrucción y terminación en tiempos determinados o con personas elegidas para ella.

De lo que si podemos estar seguros es que Dios sabe muy bien el futuro inmediato de su creación del hombre mismo y sabrá darle el tiempo necesario  y las ayudas como en la antigüedad para que cada hombre y el mundo por su propio albedrío, cumpla su objetivo y destino en su evolución que el determino desde su inicio.

Los puestos reservados por el creador en la vida eterna solo 
se ganan evolucionando en pensamiento, racionalidad 
y transcendencia de manera espiritual.

Nuestro Señor nos esta invitando constantemente desde nuestro interior y en lo exterior a moderar, madurar y perfeccionar  nuestro espíritu y amoldarlo a través de la palabra Revelada  a
través de los tiempos a el cumplimiento del Bien absoluto.


La Palabra Revelada son las enseñanzas impartidas 
por todos los hombres a través de los tiempos pasados  
y presentes y futuros inspiradas  e iluminadas 
y basadas solo en el Amor y No en el temor.

La  evolución de cada persona y del mundo la sabe nuestro Señor, como saber cuanto días hacen falta para el parto de un niño y no le corresponde al hombre de cualquier cultura, credo, religión o sexo o edad  o tiempo saberlo.

Decirlo o anunciarlo seria 
una irresponsabilidad  
de nuestra parte y creerlo mas aun. 

Los instrumentos que utiliza Dios son Solo el Amor, la benevolencia, la comprensión el tiempo y los medios o ayudas que envió y  dejo  para el perfeccionamiento de la meta propuesta desde el inicio de la creación.

Para  ello veamos nuestra historia personal, de pueblos 
y naciones y veremos muchísimos ejemplos al respecto.

Los instrumentos de profecía son solo eso instrumentos humanos utilizados por hombres humanos habidos de alguna inteligencia, que se atreven a tratar de predecir cualquier acontecimiento del pasado del  presente y del futuro basados  en un pensamiento personal creídos de ser unos instrumentos que Dios utilizapara transmitir mensajes o avisos a su Creación.

Hasta ahora con lo expuesto se pensara que el Santo Espíritu de este escritor es  escéptico y poco cree en el apocalipsis, el Juicio Final, la Parusía y por consiguiente también de las apariciones de la Virgen de los  milagros y hasta de Jesús mismo.

No por el contrario Soy un defensor y se por Verdad Revelada por el Santo espíritu de manera innata en nuestro interior, que el final de los tiempos tendrá su lugar pero No, en el tiempo de los hombres y sus profecías, si No, en el Tiempo reservado por  Dios.

Soy consciente que el apocalipsis podrá ser realidad y lo será pero No, en la forma de las interpretaciones del autor de este escrito, si No, en las interpretaciones del inspirador y que el Apocalipsis  solo manifiesta y anuncia un tiempo de  Justicia, Revelación,  Gloria y Arrepentimiento.

Así pues debemos estar conscientes de una Segunda Venida.

No, para Juzgar si No, para Restablecer,
 Enseñar, Revelar Reinar.

La pregunta si el mal seguirá después de ese a acontecimiento  y los hombres malos del pasado y los existentes donde quedaran?

Hay que reconocer y entender la palabra Reinado y Revelación y Restauración en todo el contexto de la palabra.

La Santísima Trinidad al Reinar, Revelar y Restaurar 
el hombre en el alma  reconocerá su error pasado 
y  se arrepentirá definitivamente y por siempre y cambiara
 y aceptara las leyes universales de la creación y su creación
 y le pedirá al creador que lo cure de la ceguera
 mental espiritual en la que anduvo por tanto tiempo.

El mal desaparecerá por que el hombre jamás querrá 
hacer su propia voluntad si no la del Creador.

Y como ya el que Es, Se Revelo y Reino solo nos queda el camino de aceptar nuestro error y seguir el camino del bien y disfrutar de el Amor en toda su plenitud.

Libres ya  de nuestro parecer pero aceptando por voluntad propia y gozo la Revelación de nuestro Creador y su creación y sus mandatos.

Dios de Amor reconocerá el esfuerzo de cada hombre de hoy y del pasado y obrara conforme a su esencia de padre Amoroso y Misericordioso.

Donde quedaran los errores del pasado del hombre 
y de los muertos?

Solamente quedaran en su pasado y en su error y en la angustia presente que vivió o infierno e infelicidad que vivió el hombre durante el tiempo que Dios permitió  su existencia y que no le permitieron ser feliz y disfrutar de manera plena.

El hombre que se aparte de la ley de Dios de su Amor por su propio albedrío solo experimenta en su cuerpo e  interior y tiempo la  intranquilidad, el  temor, el desamor y demás que podemos mencionar y por consiguiente no es Feliz objeto de su creación y fin de su creador.

El remedio para que el ser humano pueda saber vivir, y ser Feliz, es  entender que su paso por la vida presente, solo lo encuentra en una intima y perfecta unión  en cuerpo y alma con el creador y sus mandatos.

Por ello las personas que se esforzaron y esfuerzan,  logran transformar la materia y la mente del mundo presente y actúan como mediadores entre esa fuerza creadora superior y la humanidad misma.

Pecado es por consiguiente poco conocimiento y evolución  del mundo material y  espiritual y de Dios mismo, de sus leyes que rigen la naturaleza creada.

Además que la mala elección del camino correcto en la toma de decisiones sea por deformación de la materia del cual cada individuo esta creado o sea enfermedad, no culpa del hombre que lo padece,  o por inclinación fruto de la debilidad de un alma poco evolucionada que no ha encontrado el verdadero sentido de su existencia todavía.

Se preguntara y los que no logran  o no lo lograron
donde están  o que pasara con ellos?

Hay que pensar siempre  en  la Misericordia de Dios, y su Amor por la creación y la finalidad que tuvo antes del inicio de la creación cuando pensó en realizarla, en conclusión todo estaba previsto y estará.

Entendiéndolo de otro modo solo con evolución y tiempo y  gracia y perfeccionamiento del Alma y de la materia que unidos llegaran al encuentro y  la  perfecta unión y es lo que Dios pensó, quiso y realizo y espera concluir.¿Finalidad  dela creación?

En conclusión el que pierde es el hombre que no puede encontrar su esencia y felicidad y malgasta el mucho o poco tiempo que le fue dado para ser feliz en esta vida.

Tendrá otra oportunidad para ser feliz 
en otras palabras otra vida ?

La respuesta es clara desde la creación, hasta hoy solo la creación, duración, el nacimiento, la muerte y el destino están reservados como potestad del creador y no le corresponde al hombre limitado en forma, espacio tiempo y conocimiento saberlo, solo lo sabremos cuando estemos en presencia real de nuestro creador.

Expuesto todo lo anterior al hombre de hoy le corresponde tratar por todos los medios materiales lícitos posibles y espirituales encontrarse con el creador y sus leyes.

Saber esperar  y no desesperar saber y entender que  la gracia de Dios, y el tiempo perfeccionara al hombre en su pensamiento su espiritualidad y su entendimiento.

No atender a especulaciones o visiones o profecías que en el tiempo se cumplen a veces por azar o ley de las probabilidades de solo dos respuestas  si o no  y la gente por ello cree.

Reconocer lo poco evolucionado del hombre para comprender las verdades eternas de Fe y de Dios mismo  y de la creación entera y que lo llevan a creer, profetizar, adivinar y por azar repito se acierta  a las miles de palabras que se dicen  en torno a un acontecimiento pasado presente o futuro.

Recordemos solo el creador es Amor, No amenaza,
Si avisa por algún medio o instrumento es para recordar, sugerir, urgir y ensenar y guiar.


Solo el libre albedrío del Hombre sabio lo llevara por 
el cumplimiento del deber de aceptar y actuar conforme 
alas leyes de la naturaleza creada que es el Bien absoluto.

El mal  nunca será absoluto lo único absoluto es el Bien 
base de la creación.

El mal se desfigura o desfigurara y transformara en Bien 
en la Revelación y cuando se Restaure y se Reine.

Solo el final de los tiempos Sera,  cuando la naturaleza creada sea sometida por el espíritu de Dios que habita en cada hombre que habita la tierra, y podemos estar seguros que en tiempos de los hombres faltan muchos años para ello.

Estemos seguros que Antes del Final de los Tiempos el Creador, dará el tiempo necesario para que por evolución de la Materia y el Espíritu su creación este perfectamente concluida y retorne toda ella en un solo pensamiento una sola obra, un solo instante y un solo Amor.

Que no haya Lugar, Espíritu, Materia, que no este en sintonía y deseo con el Creador, es solo en ese instante cuando se dará por concluida la Creación.
Así sea.


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viernes, 15 de febrero de 2013

“El Reino de Dios está Cerca”...


...“¿Qué significa esta expresión?”


“Ciertamente no indica un reino terreno, delimitado 
en el espacio y en el tiempo. 

Si no que anuncia que Dios Reina.
Que Dios es el Señor y que su señorío está presente. 
Es actual, se está Realizando”,.
Por qué nuestro Señor Jesús 
hacía Milagros.

Los milagros realizados por Jesús, constituyeron una provocación frontal al imperio romano, , pues con ellos mostró que ha llegado el “Reino de Dios”.

 En (Mateo 4, 12-23),  se presenta el inicio de la vida pública de Cristo, cuando predicaba el Reino de Dios y curaba enfermos.


“El término ‘Evangelio’, en los tiempos de Jesús, era utilizado por los emperadores romanos para hacer sus proclamas. 

Independientemente del contenido, eran definidos como ‘buenas nuevas’, es decir, anuncios de salvación, pues el emperador era considerado como el señor del mundo y cada uno de sus edictos era portador de bien”.


”Aplicar esta palabra a la predicación de Jesús tuvo, por tanto, 

un sentido fuertemente crítico, era como decir:



 ‘Dios, y no el emperador, es el Señor del mundo 
y el verdadero evangelio es el de Cristo’”.



La “buena nueva” que Jesús proclama en estas palabras: “El reino de Dios --o reino de los Cielos-- Está Cerca”.



“¿Qué significa esta expresión?”,. “Ciertamente no indica un reino terreno, delimitado en el espacio y en el tiempo, sino que anuncia que Dios reina, que Dios es el Señor y que su señorío está presente, es actual, se está realizando”,.



“La novedad del mensaje de Cristo es por tanto que Dios se ha hecho cercano en Él. 



Que ya Reina entre nosotros, como lo demuestran los Milagros y las Curaciones que realiza. 


“Dios reina en el mundo a través de su Hijo, hecho hombre, 

y con la fuerza del Espíritu Santo”, 

Por eso,


“el Señorío de Dios se manifiesta entonces en la curación integral del Hombre en el cuerpo y en el  alma”.



“Jesús quiere revelar el rostro del verdadero Dios, el Dios cercano, lleno de misericordia por cada ser humano; 

el Dios que nos dona la vida en abundancia, su misma vida..



“El reino de Dios es, por tanto, la vida que vence a la muerte, la luz de la vedad que disipa las tinieblas de la ignorancia y de la mentira”,.



Se debe  vivir las dos pasiones de la vida de Jesús: “pasión por Dios, por su señorío de amor y de vida” y “pasión por el hombre, con el que se encuentra verdaderamente con el deseo de entregarle el tesoro más precioso: el amor de Dios, su Creador y Padre”.

Podemos Concluir que la Tierra Prometida Por Nuestro Señor es
muy cercana a nosotros y consiste en  dejar habitar  y  Reinar en lo mas profundo de nuestra alma,  y pensamiento a la Santísima Trinidad, después de combatir  contra nuestras pasiones, ideas y tentaciones con la ayuda del Espíritu de Dios que esta en el interior de todos nosotros.

Es solo así cuando podremos  llegar a tener Vida plena, vida de Gracia de Felicidad y de Paz.
Solo se logra con la renuncia a la idolatría de las cosas caducas materiales que ofrece el mundo en el día de hoy.

Los invito a que meditemos hoy y siempre en cada instante las Siete ultimas palabras de nuestro Señor Jesucristo en la Cruz y encontraremos allí el verdadero sentido de nuestra existencia y la resolución definitiva a ser cumplidores de la voluntad de Nuestro Padre que tanto nos cuesta realizar.
Así sea.



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miércoles, 13 de febrero de 2013

Dios No hace Milagros... Donde no hay Fe.?

Debemos tener en cuenta que sólo la gracia de Dios puede mover nuestra voluntad para asentir a las verdades de la Fe. 

La humanidad, a pesar de los progresos, sigue padeciendo la gran falta de la doctrina de Cristo.

Las muchedumbres andan hoy tan necesitadas como entonces.
También ahora las vemos como ovejas sin pastor, desorientadas, sin saber a dónde dirigir su vida.

«Jesús con sus discípulos se alejó hacia el mar; y le siguió una gran muchedumbre de Galilea v de Judea; también de Jerusalén, de ldumea, de más allá del Jordán, y de los alrededores de Tiro y de Sidón, vino hacia él una gran multitud al oír las cosas que hacia. 

Y dijo a sus discípulos que le tuviesen dispuesta una pequeña barca, por causa de la muchedumbre, para que no le oprimiesen; porque sanaba a tantos, que se le echaban encima para tocarle todos los que tenían enfermedades.

 Los espíritus inmundos, cuando lo veian, se echaban a sus pies y gritaban diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Y les ordenaba con energía que no le descubriesen.»
 (Marcos 3, 7-12) 

Jesús, se te echan encima para tocarte, pues tan sólo con tocarte quedaban sanos. Pero ¿por qué es necesario que te toquen? ¿No te resultaría igual de fácil hacer el milagro «a distancia»? 

El problema no es de distancia, sino de fe. 
No sueles hacer milagros donde no hay fe. Por ejemplo, los Evangelios cuentan cómo en Nazaret no hiciste «muchos milagros a causa de su incredulidad» (Mateo 13,58). 

Por eso a esta gente les pides un gesto de fe: 
que se acerquen a Ti confiando en que les vas a curar. 
Jesús, ¿por qué no curas a tanta gente enferma 
que existe a mí alrededor? 

¿Por qué no quitas el sufrimiento del mundo? 
No nos quitas el dolor ni la muerte;  de hecho has querido que la Cruz sea la señal del cristiano. Tal vez es que el sufrimiento físico no es el verdadero mal, sino que lo que te interesa es, sobre todo, el bien de las almas: que crean en Ti y que te amen de tal modo que hasta el sufrimiento tenga sentido.

«Jesús no curó a todos los enfermos. Sus curaciones eran signos de la venida del Reino de Dios. Anunciaban una curación más radical: la victoria sobre el pecado y, la muerte por su Pascua. 

En la Cruz, Cristo tomó sobre sí todo el peso del mal y quitó el pecado del mundo, del que la enfermedad no es sino una consecuencia. 

 Por su pasión y su muerte en la Cruz, Cristo dio un sentido nuevo al sufrimiento: desde entonces éste nos configura con Él y nos une a la pasión redentora»  

Jesús, haces milagros para mostrar que eres Dios; pero luego, ordenas que no te descubran. ¿Por qué? Porque te has de ir mostrando poco a poco, de modo que puedan entender quién eres. Yo también te voy conociendo poco a poco, te voy entendiendo poco a poco. Ayúdame a entenderte mejor para que pueda quererte más. Ayúdame a ser constante en la oración, a no dejarte; entonces, te conoceré mejor y me enamoraré más de Ti. «Comulga. No es falta de respeto. -Comulga hoy precisamente, cuando acabas de salir de aquel lazo. -Olvidas que dijo Jesús: no es necesario el médico a los sanos, sino a los enfermos?» 

Jesús, aquellas gentes buscaban tocarte para poder curarse. Yo también estoy un poco enfermo del alma. Pero Tú no quieres curarme «a distancia»; quieres que yo me acerque y te toque realmente. Y ¿qué mejor modo de «tocarte» que la comunión? 

Jesús, en la comunión te recibo físicamente: con tu Cuerpo, con tu Alma, con tu Sangre y con tu Divinidad. Además, sé que sólo puedo recibirte si no tengo pecados graves, por lo que el propósito de recibirte en la comunión, me lleva a confesarme primero, si me hace falta. Y luego, cuando te tengo dentro de mí, puedo pedirte perdón por las veces que te he fallado, y darte gracias porque te has quedado en la Eucaristía para que pueda recibirte y tratarte y amarte.

«Y dijo a sus discípulos que le tuviesen dispuesta una pequeña barca». Jesús, me pides que disponga lo mejor posible 
mi pequeña barca, mi pobre corazón, para que puedas meterte dentro y dirigirlo a donde quieras. 

Quiero tener un corazón muy limpio, muy lleno de amor, que esté dispuesto para recibirte como mereces en la comunión. Y si no lo está, Jesús, lo limpiaré para poder comulgar con piedad. Así te demuestro mi fe; esa fe que necesitas para seguir realizando en mí tantos milagros. 

Vemos en el Evangelio de la Misa a tanta gente necesitada que acude a Cristo (Lucas 6, 19; 8, 45).  les atiende, porque tiene un corazón compasivo y misericordioso. 

Las muchedumbres andan hoy tan necesitadas como entonces.También ahora las vemos como ovejas sin pastor, desorientadas, sin saber a dónde dirigir su vida.

La humanidad, a pesar de los progresos, sigue padeciendo la gran falta de la doctrina de Cristo, custodiada sin error por el Magisterio de la Iglesia. 

Las palabras del Señor siguen siendo palabras de vida eterna que  enseñan a huir del pecado, a santificar la vida ordinaria, las alegrías, las derrotas y la enfermedad..., 

y abren el camino de la salvación. En nuestras manos está ese tesoro de doctrina para darla a tiempo y a destiempo (2 Timoteo, 4, 2). Ésta es la tarea verdaderamente apremiante que tenemos los cristianos.


Para dar la doctrina de Jesucristo es necesario tenerla en el entendimiento y en el corazón: meditarla y amarla. Necesitamos conocer bien el Catecismo, esos libros "fieles a los contenidos esenciales de la Revelación y puestos al día en lo que se refiere al método, capaces de educar en una fe robusta a las generaciones cristianas de los tiempos nuevos"

Os entrego lo que recibí (1 Corintios, 11, 23), decía San Pablo. Id y enseñad..., nos dice a todos el mismo Cristo. Se trata de una difusión espontánea de la doctrina, de modo a veces informal, pero extraordinariamente eficaz, que realizaron los primeros cristianos como podemos hacerlo ahora: de familia a familia, entre los compañeros de trabajo, en la calle, en la Universidad: estos medios se convierten en el cauce de una catequesis discreta y amable, que penetra hasta lo más hondo de las costumbres de la sociedad y de la vida de los hombres.

Al advertir la extensión de esta tarea ?difundir la doctrina de Jesucristo- hemos de empezar por pedirle al Señor que nos aumente la fe. 

Debemos tener en cuenta que sólo la gracia de Dios puede mover a voluntad para asentir a las verdades de la fe. 

Por eso, cuando queremos atraer a alguno a la verdad cristiana, debemos acompañar ese apostolado con una oración humilde y constante; y junto a la oración, la penitencia, quizá en detalles pequeños, pero sobrenatural y concreta.

Señor, ¡enséñanos a darte a conocer! Santa María, ¡ayúdanos para que sepamos ilusionar a otros muchos en esta noble tarea de difundir la Verdad!

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martes, 12 de febrero de 2013

El Opus Dei agradece a Benedicto XVI ...


Palabras del Prelado del Opus Dei
Mons. Javier Echevarría agradece a Benedicto XVI
 "Su rico y fecundo Magisterio, y también su ejemplo humilde
 y generoso de servicio a la Iglesia y al mundo".

La Iglesia siente hoy una especial necesidad de agradecer a Benedicto XVI su rico y fecundo Magisterio, y también su ejemplo humilde y generoso de servicio a la Iglesia y al mundo.

En este momento singular de la historia de la Iglesia, los fieles de la Prelatura –sacerdotes y laicos- rezamos por la Persona y por las intenciones de Benedicto XVI; y, unidos al Papa y a toda la Iglesia, pedimos al Espíritu Santo que derrame su gracia en abundancia sobre el pueblo de Dios y sus Pastores. 

Junto a Benedicto XVI invocamos especialmente la ayuda del Paráclito para el futuro Romano Pontífice.

+ Mons. Javier Echevarría
Prelado del Opus Dei 

Cumplimiento del Cuarto Mandamiento...


...A Dios le es tan grato el cumplimiento del Cuarto Mandamiento 
que lo adornó de incontables promesas de bendición: 
El que honra a su padre expía sus pecados; 
y cuando rece será escuchado. 
Y como el que atesora es el que honra a su madre. 

El que respeta a su padre tendrá larga vida
(Eclesiastés 3, 4 - 5, 7). 

Santo Tomás de Aquino (Sobre el precepto de la caridad), 
enseña que la vida es larga cuando está llena, y esta plenitud no 
se mide por el tiempo, sino por las obras.

El Cuarto Mandamiento, que es también de derecho natural, requiere de todos los hombres, la ayuda abnegada y llena de cariño a los padres, especialmente cuando son ancianos o están más necesitados  y otros.

Dios paga con felicidad, ya en esta vida, a quien cumple con 
amor este mandamiento. 

El Santo Josemaría Escrivá de Balaguer solía llamarlo el "dulcísimo precepto del Decálogo, porque es una de las más gratas obligaciones que el Señor nos ha dejado.

El único que puede considerarse Padre en toda su plenitud es Dios, de quien deriva toda paternidad en el cielo y en la tierra (Efesios 3, 15). 

Nuestros padres, al engendrarnos, participaron de esa paternidad de Dios que se extiende a toda la Creación. En ellos vemos un reflejo del Creador, y al amarles y honrarles, en ellos estamos honrando y amando también al mismo Dios, como Padre.

El amor a Dios tiene unos derechos absolutos, 
y a él deben subordinarse todos los amores humanos, 
incluyendo el de los padres.

Son muchas manifestaciones del Cuarto Mandamiento: amándolos y respetándolos a nuestros padres; cuando pedimos a Dios por su felicidad, cuando los socorremos con lo necesario para su sustento y una vida digna, o cuando están enfermos; entonces debemos poner los medios para que reciban los Sacramentos.

Y cuando una vez difuntos, cuidando sus funerales, las misas por su alma, y ejecutando fielmente su testamento (CATECISMO ROMANO, III, 5, nn 10-12).

El primer deber de los padres es amar a los hijos con amor verdadero, independientemente de sus cualidades, porque son sus hijos 

y porque son hijos de Dios. 



Su Amor se manifestará en su esfuerzo para que en los hijos arraiguen las virtudes humanas y sean buenos cristianos.

Los padres son administradores de un inmenso tesoro de Dios, por lo que deben ser ejemplares, especialmente en su amor a Cristo.

Al terminar nuestra oración, ponemos a nuestra familia bajo la protección de la Virgen y de los Ángeles Custodios.


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viernes, 8 de febrero de 2013

La Impiedad y la Repugnancia a los Vicios...


...El Amor propio nos engaña... 

...A la impiedad se llega por ciertos grados y casi nadie cae 
de repente en la extrema maldad.

Algunos personas hemos visto bien formados en el amor de Dios.
 los cuales, una vez formados, no han dejado de dar grandes muestras de su virtud pasada.

 Aun en medio de su desdichada ruina; 
y, repugnando a los vicios presentes 
el hábito adquirido mientras vivían en caridad.

Ha sido difícil, durante algunos meses, discernir si tenían o no caridad, si eran virtuosos o viciosos, hasta que el tiempo ha dado claramente a conocer que estos ejercicios virtuosos no nacían de la caridad presente, sino de la caridad pasada.

No del amor perfecto, sino del amor imperfecto, que la caridad había ido dejando en pos de sí, como señal de haber tenido en aquellas almas su morada.

Ahora bien, este amor imperfecto es bueno de suyo, porque siendo hijo de la santa caridad y algo perteneciente a su cortejo, no puede ser sino bueno, y habiendo estado al servicio de la caridad, durante la estancia de ésta en el alma, está presto a servirla de nuevo, cuando vuelva, y, aunque no puede realizar los actos propios del amor perfecto, no, por esto, es despreciable, porque esta es la condición de su naturaleza.

Sin embargo, aunque este amor imperfecto es bueno en sí, es, empero, peligroso, pues muchas veces nos contentamos con él, porque, como que tiene muchos rasgos exteriores e interiores propios de la caridad, creemos que es ésta la que poseemos, nos complacemos en él y nos tenemos por Santos.

Y, en medio de esta vana persuasión, 
los pecados que nos han arrebatado la caridad crecen, aumentan y se multiplican tanto, que acaban por ser dueños de nuestro corazón.

El Amor propio nos engaña. 

Por poco que nos apartemos de la caridad, forja en nuestra apreciación este hábito imperfecto, y nos complacemos en él, como si fuese la verdadera caridad, Hasta que algún rayo de luz nos hace ver que nos hemos engañado.

¡Dios mío! 
¿No es lástima grande ver cómo un alma, que en su imaginación 
cree ser santa, y que vive tranquila como si tuviese caridad, 
descubre, al fin, que su santidad era fingida,
 que su reposo era un letargo y que 
su gozo era una ilusión?

Manera de reconocer el amor imperfecto

¿por qué medio —me dirás—, podré distinguir si es la caridad 
o el amor imperfecto, el que me comunica los sentimientos de devoción 
que advierto en mí? 

Si, examinando en particular los objetos de los deseos, de los afectos, de los planes que actualmente tienes, encuentras alguno que te lleva a contravenir a la voluntad y al beneplácito de Dios por el pecado mortal. 

Entonces está fuera de toda duda que este sentimiento, esta facilidad y esta prontitud que tienes en el servicio de Dios, no procede de otra fuente que del amor humano e imperfecto; 

porque, si el amor perfecto reinase en ti, rompería con todo afecto, con todo deseo y con todo propósito, cuyo objeto fuese tan imperfecto, y no podría tolerar que su corazón se aficionase a él.


Pero ten en cuenta que he dicho que este examen ha de versar sobre los afectos actuales; porque no hay necesidad de imaginar los que pudiesen surgir después; basta que seamos fieles en las circunstancias del momento, según la diversidad de los tiempos, pues harto tiene cada hora su trabajo y cada día su pena.

Pero si alguna vez quieres ejercitar tu corazón en el valor espiritual, imaginando diversas luchas y asaltos, podrás hacerlo con provecho, con tal que después de estos actos de una valentía imaginaria, que tu corazón habrá realizado, no te juzgues por más valeroso que antes.

Ejemplo : Porque los hijos de Efrain, que hacían maravillas disparando el arco, en los simulacros de guerra que hacían entre sí, cuando llegó el momento de hacerlo de verdad, volvieron la espalda en el día del combate  y no tuvieron pulso, ni siquiera para colocar las flechas en el arco, ni ánimo para mirar la punta de las de sus enemigos.

Luego, cuando ensayemos el valor, imaginando acontecimientos futuros o tan sólo posibles, si se levanta algún sufrimiento que arguye bondad y fidelidad, demos gracias a Dios.

Porque este sentimiento nunca puede dejar de ser bueno; pero,
 a pesar de ello, conservemos siempre la humildad entre la confianza 
y la desconfianza, 

Esperando que, mediante el auxilio divino, cuando llegue la ocasión haremos lo que hubiéremos imaginado, pero temiendo, a la vez, que según nuestra ordinaria miseria tal vez no haremos nada y perderemos el ánimo.

Pero, si sentimos una desconfianza tan desmesurada, que nos parece que no tendremos ni fuerza, ni valor, y llegamos a caer en la desesperación, apropósito de imaginarias tentaciones, como si no estuviésemos en caridad y gracia de Dios.

Entonces hemos de hacer una resolución firme, a pesar del desaliento 
que sintamos, de ser fieles en todo cuanto pueda acontecemos, 
aun en las tentaciones que nos dan pena; y hemos de confiar en 
que, cuando lleguen, Dios multiplicará su gracia, doblará sus auxilios
 y nos ayudará cuanto sea necesario, 

Pues el hecho de que nos parezca que no nos da fuerzas en una guerra imaginaria, no significa que no nos las de cuando llegue la ocasión.

Porque, así como muchos han perdido el valor en el combate, otros, en cambio, han cobrado unos alientos y una resolución en presencia del peligro y de la necesidad, que nunca hubieran sentido en su ausencia. 

De la misma manera, muchos siervos de Dios, al representarse tentaciones no reales, se han espantado, hasta perder el valor, y, en medio de las tentaciones verdaderas,se han portado con la mayor valentía. 

No es, por lo tanto, necesario,  que siempre sintamos el valor que se
 requiere para vencer al león rugiente, que da vueltas en torno nuestro, 
buscando a quien devorar porque esto podría fomentar la vanidad 
y la presunción. 

Basta que tengamos el buen deseo de combatir valerosamente y una absoluta confianza en que el Espíritu divino nos asistirá con sus auxilios, cuando la ocasión de emplearlos se ofreciere. 

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