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martes, 27 de septiembre de 2011

"Todos los regalos de Dios ?recuerda Teresa de Calcuta? son buenos, pero no todos son iguales.


"No entiendo por qué tanta gente insiste en decir, que tanto mujer como hombre, son exactamente lo mismo, negando de esta manera, las hermosas diferencias que existen entre ambos". Estas palabras de Teresa de Calcuta, fundadora de la Orden de las Hermanas de la Caridad, resonaron en la cuarta conferencia para la mujer en Beijing, en 1997.
El convencimiento y aceptación de esas diferencias, nos permite, como mujeres, hacer una labor de amor mucho más honda y eficaz en el mundo, que se traduzca en un verdadero apostolado que empieza en la familia y se va extendiendo poco a poco en nuestro ambiente.

"Todos los regalos de Dios ?recuerda Teresa de Calcuta? son buenos, pero no todos son iguales. Muy frecuentemente le digo a las personas que me preguntan, que como pueden ayudar a los pobres como lo hago yo les respondo: Lo que yo puedo hacer, tú no puedes. Lo que tú puedes hacer, yo no puedo. Pero juntos, podemos hacer algo muy hermoso para Dios. Y es de esta misma forma como pueden verse las diferencias que existen entre la mujer y el hombre".

Lejos de alejar al uno del otro, estas diferencias son los ingredientes para poder crear el amor de pareja, el amor de familia, incluso, la armonía laboral. Piénsalo un poco: cuando una mujer quiere asumir actitudes esencialmente masculinas, comienzan los sinsabores y los conflictos, las luchas de poder y la desintegración en las relaciones. Parafraseando a la beata Teresa: lo que tú, como mujer, puedes hacer en la relación, él no lo puede hacer. Lo que tú como hombre puedes hacer en la relación, ella no lo puede hacer. Y, ¿qué más dijo Teresa de Calcuta en ese encuentro?

"Pero, ¿por qué Dios creó a algunos como hombres y a otros como mujeres? Porque el amor de la mujer es una imagen del amor de Dios, y el amor del hombre es otra imagen del amor de Dios. Ambos han sido creados para amar, pero cada uno a partir de una forma diferente. Mujer y hombre se complementan y juntos muestran el amor de Dios de una forma más completa, que haciéndolo cada uno por separado".

Te invito, querida lectora, a profundizar en estas palabras tan sencillas, pero al mismo tiempo tan llenas de verdad. Llevado este texto a la acción, puede ayudarte a comprender que los detalles que para ti no son importantes, para él lo son y viceversa. Sea en el trabajo o el hogar, la comprensión debe reinar en las relaciones hombre-mujer.

Asumir esas diferencias con entereza y responsabilidad es vivir convencida de nuestra propia naturaleza y vocación. No se trata de encasillarse en un papel determinado por convenciones sociales o culturales. Se trata de responder a un llamado y realizarnos plenamente.

La humildad y la pureza de tu corazón serán la fuente de fortaleza para llevar a cabo nuestro proyecto como mujeres. Sólo desde un corazón limpio se puede ser capaz de poder ver la bondad en el otro, de hacer la diferencia entre persona y conducta. Sólo desde un alma humilde se puede caminar en la verdad y se puede enseñar el amor. Sólo desde esa actitud del alma se pueden hacer los cambios necesarios para crecer como persona, mujer, esposa y madre.

La humildad, esa de la que fuimos testigos tantas y tantas mujeres en el mundo, a través de la figura diminuta de la beata Teresa, es la virtud por excelencia capaz de rescatar y salvar el amor entre amigos, esposos, hijos, hermanos, ciudadanos del mundo.

Madre Teresa de Calcuta

Apostolado no es sólo hablar a mis amigos de Dios, sino también hablar a Dios de mis amigos

«Y cuando estaba para cumplirse el tiempo de su partida, Jesús decidió firmemente marchar hacia Jerusalén. Y envió por delante unos mensajeros, que entraron en una aldea de samaritanos para prepararle hospedaje, y no le acogieron, porque daba la impresión de ir a Jerusalén. Al ver esto, sus discípulos Santiago y Juan dijeron: «Señor ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?». Y volviéndose, les reprendió. Y se fueron a otra aldea.» (Lucas 9, 51-56)

 I. Jesús, en tu camino hacia Jerusalén, envías a unos mensajeros, para que preparen el lugar donde vas a pasar la noche. Pero en esta aldea, no te acogieron «porque daba la impresión» de que ibas a Jerusalén. ¿Qué pensarían aquellos mensajeros, camino de vuelta para explicarte la negativa de los samaritanos? Es una situación un poco decepcionante. Aquella gente no sabía lo que hacía: no habían querido acoger al Maestro que podía haber hecho tantas cosas buenas para la aldea.

Esta situación ocurre frecuentemente en el apostolado, cuando -como mensajeros que somos de ti- intentamos que otros te acojan. Y oímos las excusas más absurdas: no tengo tiempo, en otra ocasión... Como Santiago y Juan, puedo tener la tentación de decir: «Señor; ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y les consuma?» Jesús, si quiero ser un verdadero apóstol, un mensajero de tu palabra divina, he de aprender de la paciencia y caridad con la que tratas a los que no te entienden, e incluso, a los que te odian y te clavan en la cruz: «aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón» (Mateo 11,29).


«La paciencia es la que nos recomienda y guarda para Dios; modera nuestra ira, frena la lengua, dirige nuestro pensar conserva la paz, endereza la conducta, doblega la rebeldía de la pasión, reprime el tono de orgullo, apaga el fuego de los enconos, contiene la prepotencia de los ricos, alivia la necesidad de los pobres, protege la santa virginidad de las doncellas... Mantiene en humildad a los que prosperan, hace fuerte en las adversidades y manso frente a las injusticias y afrentas. Enseña a perdonar luego a quienes nos ofenden y a rogar con constancia e insistencia cuando hemos ofendido. Nos hace vencer en las tentaciones, nos hace tolerar las persecuciones, nos hace consumar el martirio.

Es la que fortifica sólidamente los cimientos de nuestra fe; levanta en alto nuestra esperanza. Nos lleva a perseverar como hijos de Dios, imitando la paciencia del Padre» (San Cipriano).


II. «Comprendo tu impaciencia santa, pero a la vez has de considerar que algunos necesitan pensárselo mucho, que otros irán respondiendo con el tiempo... Aguárdalos con los brazos abiertos: condimenta tu impaciencia santa con oración y mortificación abundantes. -Vendrán más jóvenes y generosos; se habrán sacudido su aburguesamiento y serán más valientes. ¡Cómo los espera Dios!» (Surco.-206).

Jesús, por un lado es bueno tener cierta impaciencia santa, que es consecuencia de una vibración apostólica, de mis ganas de que «todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad» (1 Timoteo 2,4). Pero he de dejar que cada persona siga su propio ritmo, su propio proceso de conversión y de encuentro contigo. Algunos necesitan pensárselo mucho; otros irán respondiendo con el tiempo. Lo que si está en mis manos para acelerar al máximo esas etapas, es apoyar a mis amigos con oración y mortificación abundantes.



 
Cuando en una ciudad de samaritanos, no recibieron a Jesús porque daba la impresión de ir a Jerusalén, (Lucas 9, 52-56) los Apóstoles se enojaron profundamente. Santiago y Juan le propusieron a Jesús: ¿Quieres que mandemos que caiga fuego del cielo y los consuma? El Señor aprovecha la ocasión para enseñarles que es preciso querer a todos, comprender incluso a quienes no nos comprenden.

Muchos pasajes del Evangelio nos señalan los defectos de los apóstoles aún sin limar, y cómo van calando en su corazón las palabras y el ejemplo del Maestro. Dios cuenta con el tiempo, y con las flaquezas y defectos de los discípulos de todas las épocas. Más tarde, San Juan escribirá: El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es caridad. Sin dejar de ser él, el Espíritu Santo fue transformando poco a poco su corazón. Para nosotros, que tenemos tantos defectos, es un estímulo lleno de esperanza ver a San Juan, quien por su humildad, llegó a la santidad.


II. Desde Pentecostés, el Espíritu Santo no ha cesado de actuar en el alma de los discípulos de Cristo de todas las épocas, para llevarlos a la santidad. Sus inspiraciones son a veces rápidas como el rayo; otras veces actúa directamente moviendo al bien, inspirando, sugiriendo. Otras lo hace a través de los consejos de la dirección espiritual, de un acontecimiento, de la actitud ejemplar de una persona, de la lectura de un libro bueno.

San Juan no cambió en un instante. Ni siquiera después de las palabras de Jesús. Pero no se desanimó ante sus errores, puso empeño, permaneció junto al Maestro, y la gracia hizo el resto.


III. Nosotros no debemos desanimarnos por nuestros errores y flaquezas. Para combatir con eficacia en la vida interior, debemos conocer bien nuestro defecto dominante, el que en cada uno de nosotros tiende a prevalecer sobre los demás y, como consecuencia, se hace presente en la manera de opinar, de juzgar, de querer y de obrar: (R. GARRIGOU-LAGRANGE, Las tres edades de la vida interior) la vanidad, la pereza, la impaciencia, la falta de optimismo, la tendencia a juzgar mal...

No subimos todos por el mismo camino hacia la santidad: unos han de fomentar sobre todo la fortaleza; otros la esperanza o la alegría. Debemos preguntarnos en donde tenemos puestos nuestros deseos, qué es lo que más nos preocupa, qué no hace perder la paz o la alegría, y cuál tentación se presenta con más frecuencia. Nos ayudará sobremanera vivir el examen particular en un punto concreto.

En María, encontraremos siempre la paz y el gozo, para caminar tomados de su mano hasta el Señor.








Apostolado no es sólo hablar a mis amigos de Dios, sino también hablar a Dios de mis amigos, encomendarles; pedirte -Jesús por aquel problema que uno puede estar pasando, por la necesidad de otro, o más gracia para un tercero que tiene miedo a entregarse más. Si me comporto así, vendrán los frutos. Y mis amigos te acogerán en sus vidas, y Tú los cambiarás y harás de ellos otros apóstoles. Y si no son esos amigos, serán otros, más jóvenes y generosos, más valientes.

En el Evangelio de hoy, te quedas a las puertas de la aldea a la espera de lo que te digan tus mensajeros. Y cuando escuchas la negativa, no te enojas contra ellos, pero tampoco te quedas parado. «Y se fueron a otra aldea». Así buscas a las almas: te quedas a la puerta y pides permiso -tal vez mediante un mensajero, un apóstol-. Y si te cierran la puerta, te diriges a otro, y a otro. Por que te hacen falta apóstoles: ¡cómo los espera Dios!

EL PADRE PIO Y EL BEATO JUAN PABLO II


 



El 16 de junio de 2002 el Papa Juan Pablo II canonizó al padre Pío, algo tan esperado por muchos, elevando así al culto público y oficial de la Iglesia al sacerdote que confesó y convirtió a un gran número de fieles de distintos países, que lo frecuentaban buscando el perdón de los pecados y la orientación de sus vidas.





 Juan Pablo II lo propuso al mundo como “testimonio de oración y caridad”, en la canonización más multitudinaria de la historia vivida en el Vaticano.





El Padre Pio de Pietrelcina de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos que solia repetir: "Soy un pobre fraile que ora", convencido de que "la oración es la mejor arma que tenemos, una llave que abre el Corazón de Dios", un dignísimo seguidor de San Francisco de Asís.

Padre Pio da Pietrelcina

Propuso su ejemplo como modelo para todo sacerdote. “¡La misa del Padre Pío!”, recordó el Papa, quien le visitó en 1947 y se confesó con él en San Giovanni Rotondo, cuando no era más que un joven sacerdote polaco.


"La santa misa era el corazón y la fuente de toda su espiritualidad”, recordó. “San Pío de Pietrelcina se presenta ante todos como un testigo creíble de Cristo y de su Evangelio. Su ejemplo e intercesión alientan a cada uno a vivir un amor cada vez mayor a Dios y a la concreta solidaridad con el prójimo, en especial con el más necesitado”.



Juan Pablo II visitó su tumba en 1987.
Pudo anunciar eventos del futuro, incluida la llegada al papado de Pablo VI y de Juan Pablo II.
"Padre Pio e Giovanni Paolo II"
UNA VIDA PARA AMAR
La Iglesia de Santa Anna en Pietrelcina

Iglesia de santa Ana de Pieltrecina, Italia.
En ella fue bautizado al día siguiente de nacer, su madrina fue la partera, imponiendole el nombre de Francisco.El batisterio situado a la izquierda del altar.

En la segunda capilla a la derecha del altar mayor, debajo del altar de Santa Anna, hay la caya en la cuale están las reliquias del mártir S. Pio, traedes a Pietrelcina el 1801.


Aquí también hizo la Comunión ,1897, y la Confirmación.

En esta iglesia, desde 1910, Padre Pio celebra la Santa Misa a menudo y confesa la gente del barrio y del pueblo.
Y aquí, muchas veces la Virgen Maria acompaña Padre Pio al altar, para la celebración de la Santa Misa.


enlace para ver la iglesia

http://kuxx-divinamisericordia.blogspot.com/2010/06/maria-ss-della-libera-chiesa-di-santa.html


TRASLADO A MORCONE EN EL AÑO 1903
Morcone (Benevento)


El 6 de enero de 1903 con 16 años, es aceptado como novicio en el convento de Morcone.

El Convento de los Capuchinos de Morcone

El maestro de novicios era el padre Tommaso da Monte Sant'Angelo a quien el padre Pío recordaba como un poco severo pero con un corazón de oro, muy bueno, comprensivo y lleno de caridad con los novicios.
Su celda

La vida en el noviciado era muy dura, llena de ayunos y mortificaciones que influyeron en el carácter y espíritu de los novicios los ayudaba a discernir si tenían verdadera vocación; fue en este período que las enfermedades que arrastraba desde niño fueron creciendo y se quedaron con él hasta el día de su muerte.

 El maestro de novicios testificó que fray Pío fue siempre un novicio ejemplar, puntual en la observancia de la regla y nunca daba motivo para ser reprendido.

La iglesia del monasterio de Morcone

Il chiostro del Convento di Morcone


En la mañana del 22 de enero, en presencia de todos los hermanos reunidos en la iglesia, Francisco, junto con un puñado de otros aspirantes, durante una ceremonia solemne e intensa, es "despojado" de la ropa que usa, y lugares que representan su vida pasada, y vestido con una túnica, un símbolo de nueva vida.
Vestida con el capuchino, que siente que a partir de ese momento, su vida se convierte en "crucificado con Cristo" (Gal 2:19), a semejanza de la vida de San Francisco de Asís.

Según la antigua costumbre, para que sea aún más claro distanciamiento del mundo, él también cambió el nombre a partir de ahora se convierte en Francesco Forgione Fray Pío de Pietrelcina.

CONVENTO DE SAINT·ELIA EN PIANISI

Vista de San Elías en Pianisi espacio delante de la iglesia del convento

El 25 de enero de 1904 se traslada al convento de Sant'Elia para continuar con sus estudios para prepararse para el sacerdocio.

SantìElia a Pianisi

Es en este convento donde sucede su primera bilocación asistiendo al nacimiento de Giovanna Rizzani, futura hija espiritual suya, nacida en Udine, Venecia, lejos de donde físicamente se encontraba el padre Pío en ese momento.

El jardín Jardín por donde el Padre Pio rezaba el rosario.

En 1905, solo dos años después de haber entrado al Seminario, el Fraile Pío experimenta por primera vez la bilocación. Rezando acompañado de otro fraile en el coro, una noche fría de enero, alrededor de las 11:00 de la noche, se encontró a sí mismo muy lejos, en una casa muy elegante en la cual un padre de familia agonizaba en el mismo momento que su hija nacía. Nuestra Santísima Madre se le apareció al Fraile Pío diciéndole: "Encomiendo esta criatura a tus cuidados; es una piedra preciosa sin pulir. Trabaja en ella, lústrala, hazla brillar lo más posible, porque un día me quiero adornar con ella". A lo que él contestó: "¿Cómo puede ser esto posible si soy un pobre estudiante, y todavía ni siquiera sé si tendré la fortuna de llegar a ser sacerdote? Y si no llegara a ser sacerdote, ¿cómo podría ocuparme de esta niña estando tan lejos?". La Virgen le contestó: "No dudes. Será ella quien venga a ti, pero la conocerás de antemano en la Basílica de San Pedro". Inmediatamente se encontró de nuevo en el coro donde había estado rezando minutos antes.

Refettorio del Convento dei Padri CappucciniRefectorio

Dieciocho años más tarde esta niña se presentó en la Basílica de San Pedro, agobiada y buscando a un sacerdote con quien pudiera confesarse y recibir dirección espiritual. Ya era tarde y la Basílica iba a cerrar, miró a su alrededor y vio a un fraile entrar en el confesionario y cerrar la puerta. La joven se le acercó y comenzó a compartirle sus problemas. El sacerdote absolvió sus pecados y le dio la bendición. La joven en agradecimiento quiso besarle la mano, pero al abrir el confesionario solo encontró una silla vacía.

Celda

La sala de Fray Pío



Un año después, la joven fue en peregrinación a San Giovanni Rotondo. Padre Pío caminaba por los pasillos de las celdas repletos de peregrinos y al ver a la joven entre ellos, la señaló diciendo: "Yo te conozco, tu naciste el día que tu padre murió", la joven, sorprendida, esperó largo rato para poderse confesar con el Padre y aclarar sus inquietudes.
Reliquia del Padre Pio

 Padre Pío le recibe en el confesionario con estas palabras: "Mi hija, has venido finalmente; he esperando tantos años por ti!". La joven aún más sorprendida le manifestó que él estaba equivocado, siendo ésta la primera vez que ella visitaba San Giovanni. A lo que Padre Pío contestó: "Ya tú me conoces, viniste a mí el año pasado en la Basílica de San Pedro".

Fotos del convento

http://www.panoramio.com/user/4807135/tags/Sant'Elia%20a%20Pianisi

MONASTERIO DE LA CATOLICA DE SAN MARCOS

Panorama de San Marcos La Catola

En octubre de 1905, el Padre Pío, se trasladó junto con otros hermanos, que se están preparando para el sacerdocio a este monasterio.

el Padre Agostino de San Marco in Lamis, quien fuè uno de los directores espirituales del Padre Pío, se enteró de que el Padre Pío, desde el 1892, cuando apenas tenía cinco años, ya vivió sus primeras experiencias carismáticas espirituales. Los Éxtasis y las apariciones fueron tan frecuentes que al niño le pareció que eran absolutamente normales.

En la segunda mitad de octubre de 1905, debido a trabajos de reparación en la iglesia y las habitaciones adyacentes en ruinas, dejando a San Elías de Pianisi  y se instaló en el convento de San Marcos la Católica, en la provincia de Foggia, donde continuó sus estudios de secundaria y filosófica .

La iglesia y convento de San Marcos CatolaIglesia

El interior de la iglesia del convento de San Marcos Catola



El Coro

La entrada al jardín del convento
Entre los árboles, el joven fraile, caminaba y rezaba el rosario.



Otra foto de la cama del padre Pío.

Su celda y el reclinatorio de oración utilizado antes del descanso.

Convento de San Marcos La CatolaClaustro con un pozo en el centro y encima un reloj de sol que marca las horas de oración de los Capuchinos.

El reloj de sol en el convento

Aquí Fray Pío permanece hasta el final de abril 1906

SERRACAPRIOLA



A finales de octubre del 1907 llega  a esta ciudad para estudiar Sagrada Teología



Ubicado a quince kilómetros del mar, pero no le hizo nada bien y su salud decayó. Sus superiores lo envían de regreso a Pietrelcina para ver si el clima de su casa le hace bien. En esta época la gente de su pueblo confía en él pidiéndole consejo y así Francisco empieza una dirección de almas.

CONVENTO DE MONTEFUSCO

En 1908 regresa al convento pero esta vez a Montefusco. En noviembre de este año recibe las órdenes menores (portero, lector, exorcista, acólito) y luego el subdiaconado. Todas estas épocas son para él de mucha oración y estudio.


Archivo:SEgidioM.JPG

Consagrado sacerdote el 10 de agosto de 1910 en la catedral de Benavento, por motivos de salud permaneció en su familia hasta 1916.

Homilía del Papa en la Misa en el aeropuerto de Friburgo

Me emociona celebrar aquí, una vez más, la Eucaristía, la Acción de Gracias, con tanta gente llegada de distintas partes de Alemania y de los países limítrofes. Dirijamos nuestro agradecimiento sobre todo a Dios, en el cual vivimos y nos movemos. También a todos vosotros por vuestra oración por el Sucesor de Pedro, para que siga ejerciendo su ministerio con alegría y esperanza confiada, confirmando a los hermanos en la fe.

"Oh Dios, que manifiestas especialmente tu poder con el perdón y la misericordia…", hemos dicho en la oración colecta. En la primera lectura, hemos escuchado cómo Dios ha manifestado en la historia de Israel el poder de su misericordia. La experiencia del exilio en Babilonia había hecho caer al pueblo en una crisis de fe: ¿Por qué sobrevino esta calamidad? ¿Acaso Dios no era verdaderamente poderoso?

Ante todas las cosas terribles que suceden hoy en el mundo, hay teólogos que dicen que Dios no puede ser omnipotente. Frente a esto, profesamos nuestra fe en Dios Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Nos alegramos y agradecemos que Él sea todopoderoso. Pero, al mismo tiempo, debemos darnos cuenta de que Él ejerce su poder de manera distinta a como suelen hacer los hombres. Él mismo ha puesto un límite a su poder al reconocer la libertad de sus criaturas. Estamos alegres y agradecidos por el don de la libertad. Sin embargo, cuando vemos las cosas tremendas que suceden por su causa, nos asustamos. Confiemos en Dios, cuyo poder se manifiesta sobre todo en la misericordia y el perdón. Queridos hermanos, no dudemos de que Dios desea la salvación de su pueblo.

Desea nuestra salvación. Siempre, y sobre todo en los tiempos de peligro y de cambio radical, Él nos acompaña, su corazón se conmueve por nosotros, se inclina sobre nosotros. Para que el poder de su misericordia pueda alcanzar nuestros corazones, es necesario que nos abramos a Él, que estemos dispuestos a abandonar el mal, a superar la indiferencia y a dar cabida a su Palabra. Dios respeta nuestra libertad. No nos coacciona.

Jesús retoma en el Evangelio este tema fundamental de la predicación profética. Narra la parábola de los dos hijos enviados por el padre a trabajar en la viña. El primer hijo responde: "«No quiero». Pero después se arrepintió y fue" (Mt 21, 29). El otro, sin embargo, dijo al padre: "«Voy, señor». Pero no fue" (Mt 21, 30). A la pregunta de Jesús, sobre quién de los dos ha hecho la voluntad del padre, los que le escuchaban responden: "El primero" (Mt 21, 31). El mensaje de la parábola es claro: no cuentan las palabras, sino las obras, los hechos de conversión y de fe. Jesús dirige este mensaje a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, es decir, a los que entienden de religión en el pueblo de Israel. En un primer momento, ellos dicen "sí" a la voluntad de Dios, pero su religiosidad acaba siendo una rutina, y Dios ya no les inquieta. Por esto perciben el mensaje de Juan el Bautista y de Jesús como una molestia. Así, el Señor concluye su parábola con palabras drásticas: "Los publicanos y las prostitutas van por delante de vosotros en el Reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia y no le creísteis; en cambio, los publicanos y las prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no os arrepentisteis ni le creísteis" (Mt 21, 31-32).

Traducida al lenguaje de nuestro tiempo, la afirmación podría sonar más o menos así: los agnósticos que no encuentran paz por la cuestión de Dios; las personas que sufren a causa de nuestros pecados y tienen deseo de un corazón puro, están más cercanos al Reino de Dios que los fieles rutinarios, que ya solamente ven en la Iglesia el boato, sin que su corazón quede tocado por la fe.

De este modo, la palabra de Jesús nos debe hacer reflexionar, es más, nos debe impactar a todos. Sin embargo, esto no significa en modo alguno que todos los que viven en la Iglesia y trabajan en ella deban ser considerados alejados de Jesús y del Reino de Dios. No, absolutamente no. En este momento, más bien debemos dirigir una palabra de profundo agradecimiento a tantos colaboradores, empleados y voluntarios, sin los cuales sería impensable la vida en las parroquias y en toda la Iglesia. La Iglesia en Alemania tiene muchas instituciones sociales y caritativas, en las cuales el amor por el prójimo se lleva a cabo de una forma socialmente eficaz y que llega a los confines de la tierra. Quisiera expresar mi gratitud y aprecio a todos aquellos que colaboran en Caritas alemana o en otras organizaciones, o que generosamente ponen a disposición su tiempo y sus fuerzas para las tareas de voluntariado en la Iglesia. Este servicio requiere, ante todo, una competencia objetiva y profesional. Pero en el espíritu de la enseñanza de Jesús se necesita algo más: un corazón abierto, que se deja conmover por el amor de Cristo, y así presta al prójimo que nos necesita más que un servicio técnico: amor, con el que se muestra al otro el Dios que ama, Cristo. Entonces preguntémonos: ¿Cómo es mi relación personal con Dios, en la oración, en la participación a la Misa dominical, en la profundización de la fe mediante la meditación de la Sagrada Escritura y el estudio del Catecismo de la Iglesia Católica? Queridos amigos, en último término, la renovación de la Iglesia puede llevarse a cabo solamente mediante la disponibilidad a la conversión y una fe renovada.

En el Evangelio de este domingo se habla de dos hijos, tras los cuales, está de modo misterioso un tercero. El primer hijo dice no, pero hace lo que se le ordena. El segundo dice sí, pero no cumple la voluntad del padre. El tercero dice "sí" y hace lo que se le ordena. Este tercer hijo es el Hijo unigénito de Dios, Jesucristo, que nos ha reunido a todos aquí. Jesús, entrando en el mundo, dijo: "He aquí que vengo… para hacer, ¡oh Dios!, tu voluntad" (Hb 10, 7). Este "sí", no solamente lo pronunció, sino que también lo cumplió. En el himno cristológico de la segunda lectura se dice: "El cual, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios; al contrario, se despojó de sí mismo tomando la condición de esclavo, hecho semejante a los hombres. Y así, reconocido como hombre por su presencia, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte y una muerte de cruz" (Flp 2, 6-8). En la humildad y la obediencia, Jesús ha cumplido la voluntad del Padre, ha muerto en la cruz por sus hermanos y hermanas y nos ha redimido de nuestra soberbia y obstinación. Démosle gracias por su sacrificio, doblemos nuestra rodilla ante su Nombre y proclamemos junto con los discípulos de la primera generación: "Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre" (Flp 2, 10).

La vida cristiana debe medirse continuamente con Cristo: "Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús" (Flp 2, 5), escribe san Pablo en la introducción al himno cristológico. Algunos versículos antes, había exhortado: "Si queréis darme el consuelo de Cristo y aliviarme con vuestro amor, si nos une el mismo Espíritu y tenéis entrañas compasivas, dadme esta gran alegría: manteneos unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir" (Flp 2, 1-2). Como Cristo estaba totalmente unido al Padre y le obedecía, así sus discípulos deben obedecer a Dios y tener entre ellos un mismo sentir. Queridos amigos, con Pablo me atrevo a exhortaros: Dadme esta gran alegría estando firmemente unidos a Cristo. La Iglesia en Alemania superará los grandes desafíos del presente y del futuro y seguirá siendo fermento en la sociedad, si los sacerdotes, las personas consagradas y los laicos que creen en Cristo, fieles a su vocación especifica, colaboran juntos; si las parroquias, las comunidades y los movimientos se sostienen y se enriquecen mutuamente; si los bautizados y confirmados, en comunión con su obispo, tienen alta la antorcha de una fe inalterada y dejan que ella ilumine sus ricos conocimientos y capacidades. La Iglesia en Alemania seguirá siendo una bendición para la comunidad católica mundial, si permanece fielmente unida a los sucesores de San Pedro y de los Apóstoles, si de diversos modos cuida la colaboración con los países de misión y se deja también "contagiar" en esto por la alegría en la fe de las iglesias jóvenes.

Pablo une la llamada a la humildad con la exhortación a la unidad: "No obréis por rivalidad ni por ostentación, considerando por la humildad a los demás superiores a vosotros. No os encerréis en vuestros intereses, sino buscad todos el interés de los demás" (Flp 2, 3-4). La vida cristiana es una pro-existencia: un ser para el otro, un compromiso humilde para con el prójimo y con el bien común. Queridos fieles, la humildad es una virtud que hoy no goza de gran estima, pero los discípulos del Señor saben que esta virtud es, por decirlo así, el aceite que hace fecundos los procesos de diálogo, fácil la colaboración y cordial la unidad. Humilitas, la palabra latina para "humildad", está relacionada conhumus, es decir con la adherencia a la tierra, a la realidad. Las personas humildes tienen los pies en la tierra. Pero, sobre todo, escuchan a Cristo, la Palabra de Dios, que renueva sin cesar a la Iglesia y a cada uno de sus miembros.

Pidamos a Dios el ánimo y la humildad de avanzar por el camino de la fe, de alcanzar la riqueza de su misericordia y de tener la mirada fija en Cristo, la Palabra que hace nuevas todas las cosas, que para nosotros es "Camino, Verdad y Vida" (Jn 14, 6), que es nuestro futuro. Amén.

ALGUNAS IMAGENES Y VIDEOS

Peregrinos alemanes se reunieron el sábado antes del amanecer en la plaza frente de la catedral medieval de Erfurt para hacerse de los mejores lugares para la celebración de la misa con el papa Benedicto XVI.



La Domplatz -Plaza de la catedraL- de Erfurt, fue el escenario de la Misa celebrada por Benedicto XVI esta mañana a las 9,00 horas. Más de 50.000 personas participaron en la liturgia cuyos textos eran los propios de la diócesis para la veneración de su patrona Santa Isabel de Turingia.





El Papa visita Alemania y admirado por varios seguidores Foto: AP

Peregrinos alemanes se reúnen para misa del papa Benedicto XVI

Benedicto XVI ha citado en su homilía el ejemplo de personas extraordinariasen estos lugares como santa Isabel de Hungría, esposa del mandatario de Turingia, quien estableció en el siglo XIII los primeros hospitales gratuitos y atendió personalmente a los enfermos hasta su muerte prematura a los 24 años.

Vista general de la misa que el papa Benedicto XVI oficia en la plaza de la catedral de Erfurt


También el de San Bonifacio, el misionero británico “Apóstol de Alemania”, que trajo la fe a estas tierras donde murió mártir junto con varios compañeros sepultados precisamente en la catedral de Erfurt.


El Papa afirma que las dictaduras nazi y comunista fueron una «lluvia ácida» para el cristianismo






Finalmente el Santo Padre hizo votos para que el tañido de la "Gloriosa" campana de la Catedral de Erfurt "nos aliente a hacer visible y audible, según el ejemplo de los santos, el testimonio de Cristo en el mundo en que vivimos".

Al finalizar la Misa y entre los aplausos de los fieles, se hizo sonar la famosa campana de la Catedral de Erfurt, la campana más grande del mundo que oscila libremente y que fue inaugurada en 1497. Mide dos metros y medio de alto.

Homilia de la  misa

http://revistaecclesia.com/content/view/29041/1/

Benedicto XVI saludó hoy a un sacerdote de 98 años, superviviente del campo de exterminio nazi de Dachau, al final de la misa que celebró en la plaza de la catedral de Erfurt, este de Alemania, informó el Vaticano.


Se trata de Hermann Scheipers, quien acudió a la misa en silla de ruedas y al final de la misma Benedicto XVI se acercó a saludarlo y hablaron unos minutos.

En el campo de concentración de Dachau, que se encuentra cerca de Múnich, fueron recluidos, entre 1933 y 1945, 2.700 religiosos católicos de los que más de la mitad murieron.
Terminada la misa, Benedicto XVI se trasladó al aeropuerto de Erfurt, y a las 11,50 emprendió el vuelo hacia Friburgo para aterrizar en el aeropuerto de Lahr






Benedicto XVI ha llegado alrededor de las 14,15 horas al aeropuerto de Lahr para visitar la región de Friburgo im Breisgau, la zona más católica de Alemania, según afirmó el portavoz de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi.








El Pontífice ha visitado la Catedral de Friburgo,




 donde ha sido recibido por un grupo de religiosos y religiosas de la región junto con varios enfermos y discapacitados. Posteriormente, el Papa ha presidido una adoración al Santísimo Sacramento y ha recitado la oración del ángelus, para después firmar el Libro de Oro de la Región y de la ciudad de Friburgo.




En su saludo a la ciudadanía, congregada en la Plaza de la Catedral, el Papa ha destacado que espera que esta visita sea "fructífera" para que Dios "confirme vuestra fe" y ha subrayado que con Dios el futuro de los cristianos "está asegurado".

Plaza de la Catedral

A las 17.15 hora local, se reunirá con 15 representantes de las Iglesias ortodoxas en el seminario de Friburgo.
El discurso del Papa a los representantes de la Iglesia ortodoxa....
http://revistaecclesia.com/content/view/29050/1/


 Y medio hora después con los seminaristas católicos en la capilla de San Carlos Borromeo de dicho seminario.
Con los que habló de la importancia del estudio, la formación y otros temas relacionados con el sacerdocio, según informó el portavoz vaticano, Federico Lombardi.
El papa no les dedico discurso alguno, sino que se trató de una conversación libre, en la que también se habló de razón y de fe.

 Y con el Consejo Católico de Alemania en el Seminario de Friburgo.

  En la Feria de Friburgo,  el Papa ha presidido una vigilia con los jóvenes, a las 17. 00

JESUCRISTO ES LA LUZ QUE NECESITAN LOS JÓVENES PARA EL CAMINO DE SU VIDA

Archivo/VANGUARDIA LIBERAL





Discurso de Benedicto a los jovenes en el enlace....

http://revistaecclesia.com/content/view/29052/1/

El Papa Benedicto XVI se encuentra en su tercer día de visita a su natal Alemania (AFP).