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lunes, 3 de marzo de 2014

Revelar y Restaurar el Hombre en el Alma...

...Y como ya el que Es, Se Revelo y Reino solo nos queda el camino de aceptar nuestro error y seguir el camino del bien y disfrutar de el Amor en toda su plenitud....

...La aceptación forma parte de la humildad a entender la Voluntad de Dios y en pensar que el hombre mismo tiene una limitación en un mundo desconocido. Y de unas leyes impartidas desde el inicio de la creación, el Bien absoluto, el Amor, principio fundamental y eterno de la creación y que es inviolable, por cualquier elemento creado sea material,  espiritual poco comprendidas y practicadas por el hombre.


Me propongo una vez mas a la luz del Santo Espíritu que me inspira e ilumina tratar de discernir sobre los sufrimientos del hombre del  pasado y  del presente al igual que  su afán constante en  la búsqueda de la Felicidad.

Son muchas las páginas y conceptos del hombre donde opinan sobre estos temas y las conclusiones están inclinadas siempre en pensar que este mundo es un valle de lágrimas, que el hombre fue creado en su esencia para que sufriera, para que  fuera cor redentor con Cristo y demás que se quiera pensar.

Mi interés no es discutir si no de dar otra luz de conocimiento que pueda servir de guía y lograr con ello la meta propuesta desde el inicio de nuestra creación personal pasada presente y futura.

El sufrimiento, se pude describir como la carga, el dolor o incapacidad que tiene el hombre para aceptar cualquier labor, pensamiento, situación o acontecimiento en su vida presente.
Dicha incapacidad es generada en parte y en mayor medida por su falta de conocimiento y poca evolución mental tanto en el plano material como en el espiritual.

Esa incapacidad se muestra también en el campo de la salud física y mental del hombre, en lo laboral y en lo familiar, en lo social y en el pensar que nos con  lleva ha  actuar de acuerdo a nuestro pensamiento del momento en la mayoría de sus veces.

Todos nuestros pensamientos van encaminados a hablar y actuar, el resultado de dichos actos tiene unas consecuencias que podemos determinar la causa del sufrimiento del hombre.

Al tener el hombre poco o mucho  conocimiento del mundo  material y espiritual y de las verdades eternas y de Fe y del Hombre mismo, de la creación y  sus leyes, es por ello que cada ser humano le da las interpretaciones del momento y de acuerdo a su capacidad le genera en su interior una aceptación o un gozo o una intranquilidad que llamamos sufrimiento.

Se les olvida a todos los seres humanos que Somos hijos de un creador con unos planes para con nosotros y su creación, que Dios  entiende de nuestras limitaciones, de nuestro poco conocimiento, de nuestra enfermedad de nuestra falta de Fe y demás que queramos mencionar.

Al ser Hijos de una Creación y un creador vamos caminando en el tiempo presente con nuestro libre albedrío y toma de decisiones experimentando los resultados en todos los planos materiales y espirituales, de ese experimentar el hombre saca sus conclusiones y por ello cada vez que una persona evoluciona en edad y tiempo es mas sereno, sabe tomar mejor las decisiones, lo que en el  pasado era un sufrimiento una dificultad  ya en el presente  se convierte en un escalón que lo lleva a otro camino inhóspito desafiante que le generará también intranquilidad y sufrimiento presente.

Pero  reitero cada vez que la prueba es superada con el esfuerzo que el hombre mismo hace de  racionalidad sin dejar pasar por alto lo mas importante la Gracia y el Auxilio Divino, Es entonces cuando el   hombre ve sus frutos y entiende el verdadero sentido de la vida, de  lo material y del hombre mismo y de los planes de Dios, para con el, la vida y el mundo.

Como primera pequeña conclusión el hombre sufre por falta de conocimiento material y espiritual y de Dios mismo, sufre también por falta de empeño y voluntad en realizar un esfuerzo de racionalidad que le corresponde al hombre mismo por entender comprender y aceptar.

La aceptación forma parte de la humildad a entender la Voluntad de Dios y en pensar que el hombre mismo tiene una limitación en un mundo desconocido,  de unas leyes impartidas desde el inicio de la creación, el Bien absoluto, el Amor, principio fundamental y eterno de la creación y que es inviolable, por cualquier elemento creado sea material e espiritual poco comprendidas y practicadas por el hombre.

Sufre el Hombre por que se  cree ser superior a los demás, al mundo, a las fuerzas externas y de Dios mismo, cree que por que esta dotado de  libre albedrío  pensamiento, y de algún conocimiento limitado y precario o suficiente para el, no para Dios,  que  es superior a todo lo externo y no necesita ayuda exterior ni divina, y que todo lo sabe y puede, y cuando Dios lo decreta, lo toca, lo llama o avisa de cualquier forma y por cualquier medio es entonces cuando el hombre sufre.

Sufre por que las cargas de la vida que no son cargas si, no, desconocimiento, no las pone en el creador.

Recordad siempre el que le dio la carga, la creo y la permitió para que la cargara que es Dios, dará la ayuda suficiente para soportarla o llevarla.

El Hombre  se olvida o no entiende que con cargar, la carga de la vida presente,  por ligera o pesada que sea, solo esta experimentado un aprendizaje que lo conducirá a una Felicidad y una satisfacción futura.

Ejemplo: El deportista entre mas grande y dificultosa sea la meta y peleada la contienda mas satisfacción sentirá al alcanzarla. Todo esta previsto en la creación, nos corresponde esforzarnos y luchar hasta el cansancio por lograr las metas trazadas e impuestas por el creador que nos conducirán a una intima y perfecta unión en cuerpo y  alma con el Creador.

El trabajo muchos lo catalogan como una carga un sufrimiento, algo impuesto por Dios al Hombre, el no poder alcanzar las metas propuestas por el hombre en ese campo, el hombre  sufre, hasta maldice a Dios, lo culpa por tener que trabajar duro, sueña con no tener que trabajar mas, hasta somete su propio cuerpo y  a sus semejantes y les causa daño físico, moral y material, somete a su prójimo a costa de una satisfacción personal, colocándole cargas impositivas a causa de conseguir para si su propia felicidad y tranquilidad y bienestar.

El trabajo desde el génesis y en el inicio de la creación es y será el medio por el cual el hombre alcanzara su meta y conocimiento en el tiempo que Dios a cada persona determino que durara su existencia. Someted la tierra (Gen. 1, 28).

El ejercicio del trabajo y lo que le genera el producto de ello no usados con Equidad e Igualdad y Justicia Social, con llevan a causar sufrimiento a sus semejantes como mencione antes.

Por lo anteriormente expuesto es un sufrimiento a causa del mismo hombre hacia el hombre y no de Dios hacia el Hombre.

El trabajo constituye medio de santificación de aproximación al creador y  medio de entendimiento cada vez más de la creación, el hombre al habitar el mundo y formar parte de  el  Continua en parte con la creación.

Somos cooperadores en la  coocreción del mundo. Recordad, Someted la tierra (Gen. 1, 28). Por ello si utilizamos bien ese mandato basados en el Amor y en los planes del creador no habrá sufrimiento para el hombre en todo el contexto de la palabra.

Nuestro primeros padres Adán y Eva, y sucesivamente en la historia de los tiempos de los hombres  Caín, Abel, Abrahán, Moisés, hasta el día presente no han utilizado en forma correcta y perfecta tanto su pensamiento como deseo y su obrar y su actuar para con la creación y el creador.

 Por consiguiente para el hombre mismo, al utilizar mal el principio de Equidad, Igualdad, y pensar de manera egoísta, personal y con soberbia solo genera en su entorno el caos y la descomposición material y espiritual, pero teniendo en cuenta que eso solo será de forma temporal hasta la restauración o iluminación personal o grupal.

Al obrar así es Entonces cuando  al hombre se le dificulta el acercamiento a las leyes de la creación, al bien absoluto el Amor, esa dificultad, lo lleva a obrar en persona propia sin contar con una ley, ni con el  que la promulga que es Dios Creador.  

Al no contar el hombre basado en sus decisiones con ninguna ley ni  ningún Dios, actuara siempre  en base a otra cosa diferente al Amor y eso genera el sufrimiento personal y colectivo.

La individualidad y el apartamiento de la ley de Dios y el poco esfuerzo que el hombre mismo realiza por obtener el conocimiento del creador y de su ley única  y primera que rige la naturaleza creada tanto espiritual como material, es la que lo lleva siempre por el sendero de la insatisfacción propia y colectiva. (Sufrimiento)

Castigara Dios al hombre por ello?
Solo pienso en un Dios creador que deja a su creación y los hombres evolucionar, sentir el temor, el Amor, la infelicidad, la angustia y la Paz en su corazón en su caminar terreno.

Dios al dejar al Hombre libre, sabe en su plan divino que el hombre por su propio albedrío retornara en el tiempo futuro de su existencia,  en pensamientos y obras a El, rectificando el camino de sus pensamientos decisiones y actuaciones tanto del pasado como del presente y para el futuro.

Que su actuar a través de los tiempos futuros será mejor y más evolucionado y cauto, buscara por todos los medios lícitos posibles al creador sus leyes, cumplirá las metas propuestas desde el Inicio de la creación.

Cuanto Falta para ello?
No olvidemos Dios es infinito  y no habita en el tiempo por ello el hombre habla de siglos de sufrimiento y Dios de misericordia y paciencia para perfeccionar su obra creadora. No importa cuanto falte para ello o si nos toca presenciarlo o no.

Nota: Solo Dios en su conocimiento absoluto de todas las cosas lo sabrá y lo dispondrá de la mejor manera,  al hombre presente solo le corresponde entender, comprender, aceptar y cumplir la Voluntad del creador y aceptar el día a día, preséntese como se presente.

El hombre por su propio albedrío con la ayuda de la gracia en el tiempo futuro perfeccionara su pensamiento, actuación y obrar, generara en su entorno la Felicidad y en su interior la Paz que con lleva al poder acercarse tranquilamente al escalón siguiente de la Vida presente o futura o eterna.

La felicidad, es entonces fruto de una mentalidad esforzada, razonada, idealizada desde nuestro interior con la ayuda de la Gracia, pero esa mentalidad hay que pedirla, desearla y solo la pedimos cuando hemos experimentado lo que llamamos desierto o sufrimiento, angustia e infelicidad.
Es allí después de esa experiencia personal cuando deseamos alcanzar la felicidad y la Paz y el acercamiento al creador o fuente de toda gracia Felicidad y Paz.

El plano Espiritual, nos lleva a entender poco a poco a través de los ejemplos, las experiencias personales vividas los aciertos y desaciertos, la Biblia, sus enseñanzas, sus palabras narradas en los evangelios tales  como:
Yo soy el Camino, La verdad, y la Vida.

 Todo el que este cansado que venga en pos de mi que yo lo aliviare.

 Te basta mi gracia.

Se le exigirá de acuerdo a lo que se le confió.

Pero esa gracia hay que pedirla, decirle al creador a Dios que venga,  habite y  more en nosotros, para que nuestra existencia, nuestros pensamientos  y nuestros actos diarios de cada instante sean basados solo en el Amor, en sus planes y en su Santa Voluntad, en sus designios y no en los nuestros, por que nuestros planes y actos siempre nos engañan y nos conducen por la insatisfacción y la intranquilidad y el sufrimiento como mencionamos antes por orgullo, falta de conocimiento y deseo y demás.

Pero cuando nuestros planes se pasan siempre por el filtro del Amor de Dios siempre generaran Felicidad, Paz y Trascendencia Espiritual.

Entre los muchos planes de Dios es la transcendencia del alma, que unida al cuerpo deberá someter la materia y controlar sus instintos animales, carnales y poco evolucionados.

Cuando se logra, es por que se desea y cuando se desea, se esfuerza por conseguirla y se buscan los medios y cuando no se pueden alcanzar por nuestras propias fuerzas se pide ayuda, por que nuestro Señor, nos prometió, Todo el que pide recibe.

El, no nos puede negar esa promesa divina, debemos entonces desear el bien a nosotros mismos a nuestro entorno familiar, laborar y social, ese desear  generará un esfuerzo y Dios premiara todo  esto con la Paz.


La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy de Como El Mundo, la da. No se turbe vuestro Corazón, ni Tengan  Miedo. Juan 14:27

Expuesto todo lo anterior Dios creador del tiempo, el universo material y espiritual y del hombre mismo, deja experimentar al hombre por su propio albedrío el resultado de sus decisiones y con las mociones de su Espíritu Santo de la Gracia que llevamos todos dentro,  nos deja saber con la conciencia y el remordimiento en nuestro interior, que camino emprender de nuevo y lo  que podemos experimentar según nuestra decisiones.

Recordemos que Sufrimiento, será el resultado y el poco conocimiento y entendimiento y aceptación de nuestras decisiones personales, colectivas a través de los tiempos en cualquier plano material, espiritual y del hombre mismo.

Felicidad será, entonces el resultado del conocimiento, y  de la buena elección del camino correcto elegido en la toma de decisiones basadas en el Amor, tanto materiales, como espirituales y del hombre mismo, al igual que por nuestro libre albedrío el deseo y la actuación y el obrar además que el obtener del Creador la Gracia o fuerza necesaria por adquirir el acercamiento a la fuente misma de todo bien. Dios.

Los hombres de este mundo llaman  o clasifican los sufrimientos en:

Personales a causa de nosotros mismos.

Los ocasionados por otros hacia nosotros en cualquier plano.

Los que el hombre asume que Dios tenia entre sus planes.

Los que por causa de nuestras limitaciones y poco  conocimiento no podemos entender y los asociamos al sufrimiento por que nos causan angustia, desazón, e intranquilidad por decir algo por que nos quitan el sueño.

También cuando son  causados  por personas ajenas a nosotros y a nuestra voluntad y que Dios permite que ello suceda  además que  cuando no vemos cerca la salida o  la terminación al problema  o el gozo prometido por nuestro Señor.

Algunos puntos para tener en cuenta para combatir contra toda clase de sufrimientos:

En los evangelios escritos encontramos gran cantidad de ejemplos escritos para la época de ese entonces y que nunca dejaran de tener  validez en los días presentes.

Menciono a   Simón Pedro:
Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna, y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios. ... Sólo Tú me puedes dar la luz y fuerza… que necesito para dejar  (….).

También Las Bienaventuranzas son un claro ejemplo donde nuestro Señor, no desconoció el sufrimiento del hombre por cualquier situación.

Leerlas y meditarlas a la Luz del Santo Espíritu de Dios, nos dará la tranquilidad la confianza, la esperanza que Dios, en su Sabiduría infinita tiene un plan para cada cosa, suceso y persona de la humanidad, solo debemos creer, confiar y abandonarnos en los brazos de nuestro creador y si nos falta la confianza, el aliento, pues sencillo hay que pedirla, y se nos dará como prometió nuestro Señor.

 Si somos pecadores y queremos salir de allí, pero no encontramos salida, pues sencillo clamar pidiendo ayuda.

A quien?

Al Dios creador de todo lo posible e imposible y el sabrá en el tiempo necesario para ello y con su autoridad organizar las cosas de la manera mas  adecuada para nuestro Bien, sin hacer daño a nadie y estemos seguros que sus decisiones serán basadas siempre en la corrección fraterna, la enseñanza, la lógica , el entendimiento mutuo y como entre muchas mas, infundirnos en lo mas profundo de nuestro ser una confianza absoluta en su bondadosa y amorosa Voluntad y sus designios para con nosotros el prójimo y su creación.

Otro remedio eficaz al respecto es saber esperar y no desesperar, teniendo en cuenta que Somos Hijos de una creación, reconocernos Hijos de Dios, decírselo, proclamarle y preguntarle el por que de nuestra situación particular y del mundo y sus actuaciones, estoy seguro que en el silencio de nuestro interior saldrá la respuesta y es el confiar,  abandonarnos en un padre que todo lo tiene previsto y planeado, esta siempre a la  espera que nosotros lo busquemos, lo deseemos lo anhelemos, lo respetemos y lo amemos, esforzándonos día a día, segundo a segundo por identificar, cumplir y aceptar sus mandamientos y su Voluntad.

Como dato adicional el hombre de ayer era poco evolucionado, el hombre de hoy es un poco más evolucionado en el contexto de la palabra, tanto espiritual como material, pero comete un error garrafal, elige siempre el mal camino para El, y  el mundo, su prójimo, y  por ende ofende a Dios.

Pero Tranquilos Dios lo sabe, leemos en los evangelios, y en  el antiguo testamento cuando todo estaba perdido, para José, que es vendido por sus hermanos, que  todo  era un plan divino y ya sabemos los resultados.

Cuando todo estaba perdido para los primeros cristianos a causa de los perseguidores de ese tiempo, el treceavo apóstol San Pablo, un perseguidor, La santísima trinidad, Dios padre, Dios Hijo  y Dios espíritu santo, que es el que nos da la fuerza para el entendimiento, para proclamar desde nuestro interior Abad Padre, es el canal,  la unión la comunicación entre este mundo material, nuestro cuerpo material, nuestra alma  y para con Dios mismo.

Retornando al tema central de este anterior pensamiento iluminado, San Pablo, fue tumbado de un rayo, con una Luz de su caballo, quedo ciego.

Nosotros necesitamos en la vida presente ser tumbados de nuestro caballo, ser curados de nuestra ceguera espiritual, material, empezar como San Pablo, a proclamar el Reino de Dios y su Justicia por donde  nos movamos, en lo que hacemos, en lo que pensamos, decimos, deseamos para nosotros mismos la humanidad y la creación.

Después de ello la vida empezara a tener sentido y Felicidad, Paz y Gozo,  entonces los planes de Dios como en  los primeros cristianos y los apóstoles serán de Amor, Comprensión, Lucha, Sacrificio sin sufrimiento y Confianza y Abandono.

Nuestra iglesia se compone de laicos, consagrados, y el  orden sacerdotal, pero nos olvidamos la mayoría que somos todos la Iglesia Peregrina, seres humanos de carne y hueso, con limitaciones todos ellos y defectos, que están  en proceso de evolución mental, espiritual y de conocimiento.

Que somos  la debilidad misma, por que el hombre en su esencia es todo debilidad y solo puede en aquel que lo conforta, en la debilidad es cuando el hombre  busca la gracia los medios y aclama pidiendo ayuda, solo allí, en la debilidad muestra su poder nuestro Señor,  cuando eso sucede  gozamos de la Felicidad y la Tranquilidad, y recobramos la Paz que hemos perdido por nuestra culpa y por la segunda fuerza del Mal existente.

La Segunda Fuerza el Mal:

Nota: Hablaremos en otro escrito de seres espirituales,  ángeles malos, que influencian o tientan al hombre a obrar el mal desde el inicio de la creación. Para no alargar el tema hoy  solo trataremos el mal del Hombre  como Voluntad o deseo del hombre como ser racional. 

El mal del hombre es Como mencionamos antes, el poco conocimiento del hombre de Dios y sus leyes, su mala elección de su libre albedrío o camino correcto en la toma de decisiones para su vida los demás y el mundo material, espiritual y de Dios mismo.

Además que su debilidad e inferioridad propios de  un ser animal racional, pero poco evolucionado sin deseo de cumplir las leyes universales de la creación y con poco entendimiento e interés en Dios.

Teniendo en cuenta que muchos se creen ser el centro del mundo, del universo, de su entorno, de la vida y de lo que es correcto y justo  para ellos y no para los demás.

La otra segunda  fuerza existente el mal que es  inferior ala del bien absoluto, es la inclinación al mal camino, la soberbia y el error, por causa de nuestros primeros padres, cuando Dios tomo la decisión de crear al Hombre, lo doto de dones exquisitos uno de ellos es su gracia su aliento y su semejanza y lo dejo libre para que aceptara la creación entera la disfrutara y la sometiera pero siguiendo los principios universales de la creación, el Bien absoluto el Amor.

Nota. El Mal no es absoluto por ser fuerza segunda lo único absoluto es el amor base dela creación fuerza primera y el Amor es eterno e inmutable, el mal  es y será mutable pero finito.

El mal es Finito por que será  mutable por que con la revelación y la iluminación de las conciencias y  la gracia y el deseo del bien en el hombre el mal se  desfigura, el mal  será vencido  el mal se transforma en bien.

Como  ejemplo a este tema podemos recordar el triunfo de nuestro Señor Jesucristo sobre la tentación, la muerte de cruz para redimir al género humano de toda mancha de pecado la resurrección y su  ascensión y el envió de su santo espíritu para fortalecernos y defendernos.

Mutable es el mal  por que  en la revelación Final de todos los tiempos  reinara el Amor de Dios y su Misericordia, hay que  entender la palabra Reinado, Revelación, Restauración en todo el contexto de la palabra.

La Santísima Trinidad al Reinar, Revelar y Restaurar el hombre en el alma,  reconocerá su error pasado y  se arrepentirá definitivamente y por siempre y cambiara y aceptara las leyes universales de la creación y su creación y le pedirá al creador que lo cure de la ceguera mental espiritual en la que anduvo por tanto tiempo.

El mal desaparecerá por que el hombre jamás querrá hacer su propia voluntad si no la del Creador.

Y como ya el que Es, Se Revelo y Reino solo nos queda el camino de aceptar nuestro error y seguir el camino del bien y disfrutar de el Amor en toda su plenitud.

Libres ya  de nuestro parecer pero aceptando por voluntad propia y gozo la Revelación de nuestro Creador y su creación y sus mandatos.

Dios de Amor reconocerá el esfuerzo de cada hombre de hoy, del pasado, obrara conforme a su esencia de padre Amoroso y Misericordioso.

Continuando con el tema decimos que dos elementos materia y espíritu viven en un mundo material y disfrutan de un mismo cuerpo y espacio una muere la otra transciende y ese es el espíritu.

Los ángeles buenos. Son solo una de las anteriores solo  Espíritu y son en esencia solo buenos y cumplen funciones de ayudar, guiar, cuidar y acabar de concluir la creación y los mandatos de Dios. (Ver nota)

La creación solo será concluida y perfecta con el vencimiento y sometimiento y transformación del mal en bien.

Esto sucederá y será cuando con el correr de los tiempos el hombre por su esfuerzo de racionalidad y conocimiento su  libre albedrío de corrección de los  errores del pasado, en personas de  pueblos y naciones retornen en un solo pensamiento, en un solo instante y en un solo Amor al creador y que no exista en la tierra, el universo, criatura, animal, espiritual y racional que no este en sintonía con la creación, pero teniendo en cuenta solo una cosa  con nuestro libre albedrío y el auxilio divino y de la gracia y voluntad, y su amor infinito causas de la misericordia de Dios.  

(Nota: Existen también en el plano espiritual ángeles malos que incitan y se mueven en el plano material  y sus actuaciones son  contrarios a los de los ángeles buenos e impiden el acercamiento de los hombres hacia Dios)

La pregunta sale a la vista y cuando será eso?
Recordad  Dios no se mueve en el tiempo  si no en su proyecto Divino todo esta planeado, previsto y decretado como lo es la existencia del mal.

El mal se creo solo, con soberbia, ósea, el cumplimiento de la propia voluntad del hombre y el desamor que es lo contrario a Amor, o egoísmo.

Por que se da esa fuerza en nosotros y como superarla?

Las tentaciones de Jesús en el desierto, 40 días, 40 noches, ayuno, oración, la muerte de cruz para redimir al género humano y dejarle claro al hombre el Camino, para  que siguiendo su ejemplo y que  solo combatiendo con el Amor, la compresión y la razón y no con la fuerza y  las armas el mal se desfigura, se vence y se transforma en bien.

Que desde la cruz de nuestras vidas como la de nuestro Señor Jesucristo, se puede perdonar a los que nos ofenden y con prenderlos como Jesús exclamo:

 Padre perdónalos por que no saben lo que hacen.

Que deseando como el buen ladrón como leemos   en la segunda palabra de nuestro Señor, en la cruz un cambio de vida de arrepentimiento y reconociendo al buen Jesús y sus mandatos y por consiguiente al padre celestial y creyendo en la recompensa de la vida eterna tendremos vida.

Si Dios, Jesús, el paráclito, venció el mal, por que nosotros con su promesa y ayuda la gracia  no lo podemos Vencer?

La última palabra de nuestro Señor, en la cruz fue, Padre en tus manos encomiendo mi Espíritu.

Así debemos también nosotros encomendar nuestra vida futura, nuestra alma, nuestra iglesia.

La iglesia de Dios la que el fundo por la sucesión de Pedro, triunfara por encima de cábalas, videntes y criterios del hombre pasado y presente, por que en los planes divinos todo esta previsto hasta el error y del error el hombre saca su conclusión y Dios su misericordia y su enseñanza para con los hombres y su perfección para con su espíritu.

Rectificando nuestro pensamiento, elevando nuestro espíritu al creador clamando ayuda, bondad y misericordia, obrara la mano salvadora de todos los tiempos y el mal será sometido por la ley primera del Amor y lograra Dios a través de su creación y el hombre someter el cuerpo,  el pensamiento al espíritu humilde, que reconoce su incapacidad, su  maldad e intranquilidad.

El hombre al  buscar la Felicidad  por todos los medios ilícitos materiales y humanos y no fundamentados en la ley primera de la creación que es  el Amor  no encuentra la felicidad  ni la encontrara nunca.

Solo la hallara cuando desde su interior con sinceridad absoluta clame al padre celestial que lo ayude, cuando el hombre de tiempos presentes y futuros reconozca su maldad, su error, y la grandeza del creador y sus leyes  y clame con humildad absoluta pidiendo piedad y  Justicia para el y la humanidad.

Dios, el hombre, nuestro espíritu, reclaman Justicia desde nuestro interior, solo la palabra revelada inspirada por el Santo Espíritu, y revelada por Dios a través de los tiempos a diferentes personas  de diferentes culturas, razas, edades e  inspiradas y basadas solo en el Amor, darán la Paz verdadera y la Felicidad tan anhelada.

El Amor total, dará la justicia y la equidad, esa igualdad quitara el sufrimiento de los pueblos los hombres, y Reinara  la Paz absoluta en la creación entera. /Finalidad de la Creación. Proyecto Divino del Creador)

Oración para obtener Felicidad y Paz.

Oh mi Señor, necesitamos mas que antes y ahora que todos los pueblos, las naciones y los hombres te reconozcamos en Pensamientos Obras y Amor.

Oh mi Señor, que tu Voluntad se cumpla y vuestro deseo permanezca no el tiempo de los hombres si no en el tiempo establecido por tu autoridad como Creador.
Oh mi Señor, que la iluminación de las conciencias llegue a cada ser que habita la tierra, que la palabra revelada y practicada sea como el sendero y el camino que nos conduce a la Tierra Prometida.

Oh mi Señor, nuestro anhelo como hoy y siempre debe ser poderte ver cara a cara, como Padre Amoroso,  que nos acojas en la morada Eterna y podamos todos juntos  gozar de la plenitud de tus dones.

Oh mi Señor, no tengas en cuenta nuestras culpas si no el Amor que rige tu esencia  y la Misericordia Absoluta que Emanas,  conforme a ello,  danos pronto  la verdadera  Felicidad y Paz a nuestras almas ya sea en esta vida presente o en la  Eterna, como bien nos lo prometiste.
Amen.


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sábado, 1 de marzo de 2014

El Purgatorio tiene distintos Niveles...


Revelación de un alma religiosa purgante.


Esta revelación de una religiosa en el purgatorio a otra religiosa en la tierra señala que hay distintos tipos de purgatorio. 

Y deja sobrevolando estas preguntas para quienes seamos llevados a purificarnos luego de la muerte: 
¿tendremos suficientes oraciones por nosotros en la tierra?,

 ¿serán nuestros pecados no expiados en la tierra tan graves para que seamos condenados a un período en el que no nos lleguen las oraciones?


Almas del Purgatorio.

“Sé cuando se ora por mí, y es lo mismo con todas las otras almas aquí en el Purgatorio. 

A muy pocos de nosotros llegan oraciones, la mayoría de nosotros estamos totalmente abandonados, sin ningún pensamiento u oraciones ofrecidas para nosotros por los de la tierra” (Mensaje de un alma del Purgatorio)

Para tener una idea de cómo se organiza el Purgatorio, podemos obtener una buena vista a partir de una monja de Francia, que había fallecido el 22 de febrero 1871 a la edad de 36 años, y 2-1/2 años más tarde (en noviembre de 1873) ella comenzó a aparecer desde el Purgatorio a una monja compañera en su convento, llamada Sor M. de L.C.

(en el manuscrito el nombre es anónimo para proteger la identidad de las monjas, ya que el manuscrito fue publicado, mientras que la monja todavía vivía) como se relata en el folleto, “Un manuscrito inédito sobre el Purgatorio”, publicado por la Sociedad de Reparación del Inmaculado Corazón de María, Inc., 2002.

Ella manifiesta:
Les puedo decir acerca de los diferentes niveles de Purgatorio porque he pasado a través de ellos. En el Purgatorio grande hay varios estados. El más bajo y más doloroso, es como un infierno temporal, y aquí están los pecadores que han cometido crímenes terribles en la vida y cuya muerte les sorprendió en ese estado.

 Fue casi un milagro que se salvaran, y con frecuencia lo lograron por las oraciones de sus santos padres u otras personas piadosas. A veces ni siquiera tuvieron tiempo para confesar sus pecados y el mundo los creyó perdidos, pero Dios, cuya misericordia es infinita, les dio en el momento de la muerte, la contrición necesaria para su salvación en razón de una o más acciones buenas que realizaron durante la vida. Para esas almas, el purgatorio es terrible.

 Es un verdadero infierno, con la diferencia de que en el infierno se maldice a Dios, mientras que nosotros le bendecimos y le damos gracias por habernos salvado.

Al lado de estas vienen las almas, que aunque no cometieron crímenes grandes como las demás, fueron indiferentes a Dios

No cumplieron con sus deberes de Semana Santa y se convirtieron también en el momento de la muerte. 

Muchos no pudieron recibir la Sagrada Comunión. 

Ellos están en el Purgatorio por los largos años de indiferencia.

 Ellos sufren de dolores sin precedentes y son abandonados, sin la oración o si alguien reza por ellos, no se les permite sacar provecho de ellas.

 Hay en este estado del Purgatorio, religiosos de ambos sexos, que eran tibios, negligentes en sus funciones, indiferentes a Jesús, también sacerdotes que no ejercieron el sagrado ministerio con la debida reverencia a la majestad soberana y que no inculcaron el amor suficientemente a Dios en las almas confiadas a su cuidado. Yo estaba en esta etapa del Purgatorio.

EL SEGUNDO PURGATORIO

En el segundo purgatorio están las almas de aquellos que murieron con los pecados veniales no totalmente expiados antes de la muerte, o con los pecados mortales que han sido perdonados, pero que no han hecho la entera satisfacción de la Justicia Divina. 

En esta parte del Purgatorio, también hay diferentes grados de acuerdo a los méritos de cada alma.

Así, el purgatorio de las almas consagradas, o de aquellos que han recibido gracias más abundantes, es más largo y mucho más doloroso que el de la gente común del mundo.

EL UMBRAL

Por último, existe el purgatorio de deseo que se llama el Umbral. Muy pocos escapan a este. Para evitarlo, se debe tener un ardiente deseo del Cielo y de la visión de Dios.

 Eso es raro, más raro de lo que la gente piensa, ya que incluso las personas piadosas tienen miedo de Dios y no tienen, por lo tanto, un deseo suficientemente fuerte de ir al Cielo.

Este Purgatorio tiene su martirio, muy doloroso, como los demás; la privación de la vista de nuestro amado Jesús se suma a los intensos sufrimientos”.

Los grandes pecadores que fueron indiferentes a Dios, y los religiosos que no fueron lo que deberían haber sido están en el estado más bajo del Purgatorio. Mientras están allí, las oraciones ofrecidas por ellos no se aplican a ellos.

Debido a que han ignorado a Dios durante su vida, ahora en su turno, los dejan abandonados, a fin de que puedan reparar sus vidas negligentes y sin valor. 

Mientras que en la tierra no pudieron pintar ni imaginar que Dios realmente existe, nosotros (en el Purgatorio) conocemos y comprendemos lo que Dios realmente es, porque nuestras almas están libres de todos los lazos que las cautivaban y les impedían darse cuenta de la santidad y majestad de Dios y su gran misericordia. Somos mártires, consumidos como si fuera por amor.

 Una fuerza irresistible nos atrae hacia Dios, que es nuestro centro, pero al mismo tiempo, otra fuerza nos empuja de nuevo a nuestro lugar de expiación.

Estamos en el estado de no poder satisfacer nuestros anhelos. ¡Oh, qué sufrimiento que es!, 

Pero lo deseamos y no hay murmuración contra Dios aquí. Queremos solamente lo que Dios quiere.

En la tierra, sin embargo, no se puede comprender lo que tenemos que soportar.

Estoy muy aliviada porque ya no estoy en el fuego.

Tengo ahora sólo el deseo insaciable de ver a Dios, un sufrimiento muy cruel, pero creo que al final mi exilio está a la mano y que pronto voy a salir de este lugar donde extraño a Dios con todo mi corazón.

Lo conozco bien, me siento más a gusto, pero yo no te puedo decir el día ni la hora de mi liberación.

Sólo Dios lo sabe. Puede ser que tenga todavía muchos años de anhelo por el cielo.

Continúa orando, yo te lo pagaré más adelante, aunque yo rezo mucho por ti ahora.

¿Por qué es que yo rezo con menos fervor para ti de lo que yo oro por los demás y muchas veces se me olvida recomendarte?

No te preocupes por eso.
 Se trata de un castigo para mí.

Incluso si tú oras más no debería haber ningún alivio.
Dios lo quiere así. 
Si Él quiere que ores más Él te inspirará a hacerlo.
 Vuelvo a repetir, no te preocupes por mí. 
Nunca me verás en sufrimientos. 
Más tarde, cuando tu alma sea más fuerte, podrás ver las almas en el Purgatorio y otros males, pero no dejes que esto te asuste. Entonces Dios le dará el necesario coraje y todo lo que necesites para cumplir su santa voluntad.

¿No es esto un castigo?

No, ciertamente no, estoy aquí para mi alivio y para su santificación, si le prestas atención a lo que digo.

Eso es cierto, pero estos acontecimientos son tan extraordinarios que no sé qué hacer con ellos, no es una cosa normal que te escuche de esta manera.

Entiendo muy bien tu dificultad y estoy consciente de tus sufrimientos.

 Sin embargo, si Dios lo quiere y eso me alivia, tendrá piedad de mí, ¿no?.

 Cuando esté liberada verás que voy a hacer mucho más por ti de lo que has hecho por mí. Yo ya rezo mucho por ti.

¿Dónde está la hermana XX?

En el Purgatorio más bajo, donde ella no recibe ningún beneficio de las oraciones de nadie. Dios está disgustado, si se puede hablar así, cuando muchos religiosos mueren, porque Él ha llamado a estas almas a sí mismo para que pudieran servirle fielmente en la tierra e ir directamente al cielo en el momento de la muerte, pero a causa de su infidelidad, tienen que permanecer mucho tiempo en el Purgatorio, mucho más que las personas en el mundo que no han tenido tantas gracias.

Vemos a San Miguel como vemos a los ángeles. Él no tiene cuerpo. Él trata de conseguir las almas terminen su purificación.

 Él es quien las conduce al Cielo. Él es uno de los Serafines, como dijo Monseñor. Él es el ángel más alto en el cielo. Nuestros Ángeles Guardianes propios vienen a vernos, pero San Miguel es mucho más hermoso de lo que ellos son. En cuanto a la Santísima Virgen, la vemos en cuerpo.

 Ella viene al purgatorio en sus fiestas y se remonta al cielo con muchas almas. Mientras que ella está con nosotros no sufrimos. San Miguel la acompaña. Cuando él viene solo, sufrimos como siempre.

Cuando yo te hablé del gran y segundo Purgatorio, fue para tratar de hacerte entender que hay diferentes estados en el Purgatorio. Así que yo llamo el estado del purgatorio “grande” o “peor”, a donde están las almas más culpables, y donde me quedé por dos años sin ser capaz de dar una señal de los tormentos que sufría.

 El año en que tú me oíste gemir, cuando empecé a hablar contigo, yo todavía estaba en el mismo lugar.

En el segundo Purgatorio, que todavía sigue siendo el Purgatorio, pero muy diferente del primero, se sufre mucho, pero menos que en el gran lugar de expiación.

 Luego hay una tercera etapa, que es el purgatorio del deseo, donde no hay fuego. Las almas que no desean ardientemente el cielo, que no aman a Dios suficientemente, están ahí. Es ahí donde estoy en este momento.

 Además, en estas tres partes del Purgatorio, hay muchos grados de variabilidad. Poco a poco, en la medida que el alma se purifica, sus sufrimientos son cambiados.

A veces me dices que el perfeccionamiento de un alma es un proceso largo y también estás asombrada de que después de tantas oraciones, estoy tanto tiempo privada de la vista de Dios.

 Por desgracia, el perfeccionamiento de un alma no asume menos tipo en el purgatorio que en la tierra.

 Hay un número de las almas, pero son muy pocas, que tienen sólo unos pocos pecados veniales que expiar. Estas no se quedan mucho tiempo en el Purgatorio.

 Algunas oraciones bien dichas, algunos sacrificios pronto se le entregan. Pero cuando hay almas como la mía. 
– y sucede a casi todos aquellos cuyas vidas han sido tan vacías y que prestaron poca o ninguna atención a su salvación – 

entonces toda su vida tiene que ser iniciada de nuevo en este lugar de expiación. 

El alma tiene que perfeccionarse y el amor y el deseo por él, a quien no amaba lo suficiente en la tierra. 

Esta es la razón por la que la liberación de algunas almas se retrasa.

 Dios me ha dado una gracia muy grande permitiéndome pedir oraciones. Yo no se lo merecía, pero sin esto me habría quedado como la mayoría de los que están aquí, por años y más años“.

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Niveles de Oración.....

¿ Preguntémonos con sinceridad absoluta desde el fondo de nuestro corazón a cual grado pertenece cada uno de nosotros?


¿ preguntémonos  a que grado queremos llegar a pertenecer?
 para hacernos como Dios y reflejar su imagen en toda la creación?
....Que en conclusión es la meta de todo Cristiano y fin del Creador.....

Primer grado.

 Incipiente, inferior: de júbilo.


“Se llega al primer grado, el júbilo, considerando atentamente los deliciosos testimonios de amor que Dios nos ha prodigado en las maravillas del cielo y de la tierra.



 Al considerar la abundancia de beneficios que 

El ha prodigado a nosotros y a todas las criaturas, vemos:

* cómo todo florece y reverdece, y cómo todo está lleno de Dios.

* cómo la inconcebible liberalidad de Dios ha expandido sus riquezas sobre toda criatura.

* Cómo Dios ha buscado, soportado y dotado al hombre.

* Cómo El le ha invitado y llamado y con cuánta benignidad le espera.

* Cómo por amor del hombre se ha hecho hombre El mismo, y ha sufrido y ofrecido por nosotros su vida, su alma y todo su ser.

* Cómo nos ha invitado a inefable intimidad con El mismo y cómo la Santísima Trinidad, con gran largueza, espera a este hombre para darse a él en gozo eterno.

El hombre, cuya amorosa mirada penetra en todas estas cosas, siente nacer en el alma grande y viva alegría. La clara visión de amor de estas maravillas hace desbordar su corazón con tales delicias que su cuerpo débil no puede contener la alegría estallante en fenómenos visibles.

Sin ellos, la sangre le saldría por la boca, como ha ocurrido en ocasiones, o bien este hombre se sentiría reventar bajo pesada opresión. Nuestro Señor le llena así de sus dulzuras y en abrazo íntimo, El se le ha unido de modo único.

 Es así cómo Dios atrae desde un principio al hombre hasta El, invitándole a que salga de sí mismo y despojarse de todo lo que le es disemejante.

Que nadie, pues, se atreva a distraer a los hijos de Dios forzándolos al vértigo del activismo o metiéndolos en la multiplicidad con sobrecarga de prácticas vulgares y obras externas. Podrían extraviarlos...

Segundo grado: 
Asumir con buen espíritu el pan del sufrimiento.

“Viene ahora el segundo grado, al que se accede cuando Dios ha llevado ya al hombre lejos de todas las cosas creadas, y éste ya ha dejado de ser espiritualmente niño.

Dios, después de haber confortado al hombre con el alivio de la dulzura, le da a comer pan de centeno bien duro, porque ha llegado a la madurez. 

A un adulto la comida sólida y fuerte le es más útil. No tiene más necesidad de leche ni pan blanco.

Se le abre un camino desierto y solitario sobre el cual Dios le despoja de cuanto le había regalado. El hombre entonces queda tan abandonado a sí mismo que ya no sabe nada, absolutamente nada de Dios. Llega a tal angustia que duda de si ha estado alguna vez en el camino recto, si hay Dios para él o le ignora en sus profundos sufrimientos.

 Tan apremiante es su dolor que la misma amplitud del espacio parece apretarle en asfixia. No hay ningún otro sentimiento de Dios, no sabe ya nada de El, y todas las cosas le disgustan.

Es como si estuviese metido entre dos muros con una espada detrás y una lanza acerada por delante.

¿Qué le queda por hacer? No puede ni recular ni avanzar. Que se siente y diga: "Oh Dios, yo te saludo, amarga amargura, llena de todas las gracias".

Amar hasta el extremo y verse privado del bien que se ama le parece una prueba más dolorosa que el infierno, si éste fuese posible en la tierra. Todo lo que se le puede decir a este hombre entonces le consuela como una piedra. Toda conversación sobre criaturas le molesta. 

La amargura y dolor en tal despojo son tanto más insoportables cuanto su conciencia y sentimiento de Dios habían sido más grandes y profundos.

Vamos. ¡Buen ánimo! El Señor está seguramente muy cerca. Apóyate sobre el tronco de una fe muy viva. Todo irá muy bien enseguida.

Pero en la tortura la pobre alma no puede creer que estas tinieblas insoportables puedan jamás cambiarse en luz.

Tercer grado: 
Deificación.

“Cuando Nuestro Señor ha preparado a fondo a este hombre con opresión insoportable, por un camino mejor que todas las prácticas que pudieran tener todos los hombres, el Señor viene y conduce a esta alma al tercer grado. 

Allí le levanta el velo de los ojos y le descubre la verdad. Es el momento en que estalla un sol resplandeciente que ahuyenta su pena por completo. 

Angustias, miserias, calamidades se disipan, y le parece pasar de la muerte a la vida.

El Señor entonces hace salir al alma de sí misma y la levanta hacia El. Allí la alivia de toda su miseria y cura sus heridas. Dios hace entonces que el hombre transforme del modo humano al modo divino de vivir, y pase de la más grande desolación al gozo incomparable de Dios mismo. 

En este grado, el hombre queda tan divinizado 
que todo su ser y actividad es Dios quien lo opera en él.

De tal manera está sobreelevado por encima de sus modos naturales que viene a ser por gracia lo que Dios es esencialmente por su naturaleza.

 Aquí el hombre tiene la impresión y sentimientos de andar perdido. No sabe, no gusta, no siente más de sí mismo, no tiene conciencia más que de un ser sin división.

Mis amigos, haber llegado hasta aquí es realmente haber tocado las honduras más profundas de un verdadero abajamiento, aniquilación, que ni los sentidos ni la inteligencia pueden alcanzar a comprender. 

Porque es aquí donde se tiene conciencia, la más verdadera, de la propia nada. Y es aquí donde se ahonda lo más profundamente en el fondo de humildad, porque cuanto más se ha descendido más alto se levanta. Altura y profundidad son aquí la misma realidad.

Si sucediese entonces que el hombre, de un modo y otro, cayese de esa altura por un sentimiento de arrogancia, por cierta usurpación del bien divino, sería ciertamente caída igual a Lucifer.

 Por esta unión del alma en oración de que nos habla la carta de San Pedro venimos en realidad a hacemos como Dios.

Que tal a todos nos suceda y Dios a ello nos ayude”.

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